lunes, 9 de julio de 2018

Cerrado por vacaciones



¡¡Hola a todos!! Como muchos compis del blog ya han hecho, me despido hasta septiembre. En estos últimos meses tampoco he tenido mucha actividad y me he vuelto un poco inconstante, pero no ha sido por falta de ganas sino de tiempo. A algunos de vosotros ya me he quejado alguna vez de mis horarios en el trabajo que entre semana me dejan muy poco tiempo para dedicarme a mis cosas. Además, justo después de Navidad viví unos tres meses de mucha presión laboral que se ha ido estabilizando poco a poco. ¡¡Lo bueno es que creo que a partir de ahora la situación será mejor y en septiembre volveré más estable que nunca!!
Dicho esto, necesito unas vacaciones desesperadamente, así que en un par de semanas “me las piro” al sudeste asiático, que me hace falta volverme un poco zen. Pero antes voy con mis padres a París, que nunca han salido de España y les ha dado por decir muy emocionados que quieren ver EuroDisney, pero que se sienten más seguros si voy con ellos. Con tantos días fuera no voy a tener mucho tiempo de estar pendiente del blog.
Así que me despido hasta septiembre. Como a muchos de vosotros os tengo en las redes sociales, tampoco es una despedida 100%

¡¡¡¡Un besoteeee enorme a todos y feliz verano!!!!!!



miércoles, 4 de julio de 2018

Sobre literatura: últimas lecturas



Hola a todos, ¿cómo va vuestra semana?
Hoy voy a escribir sobre tres de mis últimas lecturas y de lo que me han parecido.

Invisible
Autor: Eloy Moreno
Editorial: Nube de tinta
Páginas: 299





¿Quién no ha deseado alguna vez ser invisible?
¿Quién no ha deseado alguna vez dejar de serlo?

Estas son las dos únicas frases que aparecen en la contraportada del libro. La primera vez que lo vi, pensé que se trataba de una novela adolescente fantástica, o de súper héroes, pero más tarde descubrí que el escritor simbolizó así un tema delicado en nuestra sociedad. Durante un tiempo encontraba este libro reseñado por todas partes, y todo el mundo hablaba muy bien. Por lo que comentaban, sospeché que el argumento era diferente a lo que imaginaba, así que decidí leerlo, y así descubrí que, de fantástico, no tiene nada.

Me parece que no voy a poder explicar demasiado de esta novela si lo que pretendo es mantener el misterio. Quiero decir que, si existe un libro en el que sea fácil destripar las sorpresas, es éste. Intuyo que el autor, Eloy Moreno, pretendía exactamente esto, ir procesando una sucesión de capítulos cortos donde utiliza alegorías como “dragones” y “monstruos” para definir lo que aún no se ha explicado, así que durante las primeras páginas se desconoce qué está ocurriendo.
La novela está protagoniza por un niño, al que como he dicho, no sabemos exactamente qué le ocurre hasta pasados algunos capítulos. Lo que más me gusta del libro es la empatía que provoca, me ha generado sentimientos hacia el protagonista, y es muy fácil percibir la vulnerabilidad de una persona que se encuentra en una situación como esta.

Creo que este libro debería leerlo todo el mundo, adolescentes y adultos, y por supuesto, padres. Es más, debería ser lectura obligatoria en los institutos.

La frase: “El problema es que nunca he llegado a controlar bien ese poder:
A veces, cuando más ganas tenía de ser invisible, era cuando más gente me veía, y en cambio, cuando deseaba que todos me vieran, era cuando a mi cuerpo le daba por desaparecer”.

Las posesiones
Autor: Llucia Ramis
Editorial Anagrama
Páginas: 233



Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, descubrí a Llucia Ramis (Palma de Mallorca, 1977). Enseguida la adoré. De hecho, puedo decir que ella es de los pocos autores que en cuanto publica un nuevo libro, lo compro y lo leo enseguida. Cuando la descubrí había ganado el premio Josep Pla (ediciones destino) con su segunda novela, Egosurfing, la cual trata de una universitaria mallorquina que viaja a Barcelona para estudiar periodismo con el fin de huir de sus heridas familiares. A partir de ahí, va elaborando una serie de situaciones cotidianas explicadas desde un humor cínico y con una inmensa crítica social.

En alguna entrevista de algún periódico (no recuerdo cuál) leí que la catalogaban como La gran Lebowsi mallorquina. Y después de haber leído sus cuatro novelas, no pude evitar darle la razón. Todas sus historias confeccionan retratos sociales, siempre ahondando en la miseria familiar con ese humor un tanto ¡borde! Borde en el buen sentido. Me cuesta mucho averiguar cuánto hay de autobiografía en cada uno de sus libros, porque, de hecho, tampoco sé si llamarlos novelas. Son momentos dentro de una historia que van hacia delante y hacia atrás, a veces parece que la escritora esté sentada en el sillón de un psicólogo y se dedique a exponer sus traumas según van brotando en su mente. Eso sí, a pesar de los saltos en el tiempo, la coherencia se mantiene siempre.

Las posesiones: La protagonista de la historia vuelva a Palma de Mallorca, a casa de sus padres, donde el pasado familiar un tanto polémico la hará revivir ciertos sentimientos que preferiría mantener enterrados. Ex relaciones tóxicas, un acosador, un padre obsesionado con la conspiración, un ligero sentimiento de fracaso laboral y decepcionantes experiencias amorosas son los temas que construyen la vida de la protagonista.
Esta novela ha ganado el premio Anagrama en catalán, y no me sorprende. Tengo que decir a LLucia Ramis la leo en catalán porque así escribe ella, aunque enseguida todas sus novelas se traducen al castellano.

Como todos sus libros, Las posesiones me ha gustado mucho, la manera tan plana y escasamente tierna que tiene esta autora de narrar hace que cada frase sea urbanamente realista, y me engancha hasta el punto de hacerme sentir que incluso podríamos ser amigas (que nadie se alarme, que no soy una acosadora).
De todos modos, me sigo quedando con su tercera novela:  Todo lo que una tarde murió con las bicicletas. En esta novela habla de sus abuelos belgas, y simplemente me pareció espectacular.


Piscinas Vacías
Autor: Laura Ferrero
Editorial: Alfaguara
Páginas:190



Desde hacía tiempo tenía a Laura Ferrero en mi lista de pendientes. Sabía que había empezado a autopublicarse en Caligrama y poco después (con poco me refiero a un par de semanas) Alfaguara la había publicado. Con esto, es evidente que el éxito fue inmediato y la calidad incuestionable.
Como he dicho, sabía que Piscinas vacías sería un gran libro, aunque no sé por qué me esperé bastante a leerlo. Es un recopilatorio de relatos cortos, y apenas tiene 200 páginas.

Opinión: El primer relato me gustó mucho, lo encontré bien escrito. La autora me pareció que tenía esa capacidad de decir mucho en pocas palabras, y surgió admiración. El segundo también me gustó, aunque no tanto como el primero, pero también me pareció muy bien escrito. El tercero, muy bueno, pero me gustó menos que el segundo.
Era muy raro, no sabía por qué me estaba cansando si los relatos estaban tan bien escritos. Y al final me di cuenta de lo que me ocurría. ¡¡Todos los relatos son exageradamente tristes!! Y cada vez lo son más, es como una tristeza gradual que no puedes parar. Y no me refiero a una melancólica que convierte en interesante una historia, sino a dramas forzados. No es como Invisible, que es triste, pero el autor no te inyecta el drama en vena mientras tú tratas de resistirte. Aquí sí, no es más que buscar y rebuscar las fatalidades extremas de esta sociedad para después adornarlas con más calamidad todavía. Cada relato muestra las vivencias más duras de la sociedad del primer mundo. Un ejemplo: una niña que desea volar, pero lo que en realidad le ocurre es que está traumatizada porque su hermano pequeño murió en ese lugar (donde ella pretende salir volando). Otro ejemplo: una mujer que escribe una carta a su hija no nacida porque en su día decidió abortar. Otro ejemplo: un hombre escribe a su hijo para explicarle (a saber por qué) que siempre quiso muchísimo a su madre (la cual aún no sé si está viva o muerta), pero un día se cruzó con una mujer que tenía el pelo sucio (lo del pelo sucio supongo que no es importante pero a mí me sorprendió) y en esos escasos segundos que la vio se enamoró de ella y le atrajo muchísimo.
Lo que quiero decir es que, aunque estos problemas existen de verdad (lo de enamorarse de una desconocida con el pelo sucio no sé, pero el resto seguro que sí) y las personas afectadas sufren, no es necesario reunir TODAS LAS TRAGEDIAS DEL MUNDO en un libro.
De todas formas, el libro es bueno (supongo), está muy bien escrito (eso sí), con palabras directas que explican mucho, y tiene muy buena crítica. Quizás el problema es mío, que no puedo con tanto drama rebuscado.


Y hasta aquí mi recopilatorio de lecturas más destacables.
También he leído:

Idiotizadas, de Moderna de pueblo (un cómic que me ha gustado mucho).
Morder la manzana, de Leticia Dolera (un libro sobre el feminismo que, generalizando, no dice nada nuevo, aunque como la autora es actriz sí explica algunas anécdotas en el cine. No está mal).
Jurassic Park, de Michael Crichton (ya hablé en la última entrada).




lunes, 25 de junio de 2018

Jurassic Park. Novela vs Película


Nunca es tarde para descubrir a un artista nuevo, aunque éste haya fallecido hace diez años.
No he leído Jurassic Park porque ahora esté de moda y hayan estrenado la quinta parte de una película que podría tener una tirada infinita. Para explicar por qué he leído este libro voy a ir al principio:

Me he aficionado a una serie de HBO que se llama Westworld. Está interpretada por Evan Rachel Wood, Anthony Hopkins, Ed Harris y otros rostros bastante conocidos. El argumento: Westworld es un parque temático ambientado en el lejano oeste, donde los humanos (huéspedes) pagan su entrada a cambio de pasar un día allí. El parque está habitado por robots (anfitriones) creados como humanos, apenas se pueden diferenciar los unos de los otros. Durante el tiempo que los huéspedes pasan en Westworld, no existen normas. Se les permite matar, robar, pegar e incluso violar a los anfitriones. El problema es que estos últimos, al tener implantados unos recuerdos programados, sienten esa vida como real. No saben que son robots. Y así cada día, la historia se va repitiendo durante años, hasta que un día los anfitriones empiezan tomar consciencia de la realidad, y se rebelan contra los huéspedes.
Cuando vi la serie pensé que era como Jurassic Park, pero con robots y ambientada en el oeste.
Después, supe que la serie era una adaptación de una película de los años 70, Westworld, almas de metal, que había sido dirigida y escrita por Michael Crichton (1942-2008), y quien además de director, había sido escritor de 28 novelas, entre ellas Jurassic Park.
Resumiendo, leí Jurassic Park porque no existe una novela de Westworld, y ésta me pareció lo más similar. Al cabo de unos días, supe que iban a estrenar una película nueva y después llegó la enorme publicidad.



Supongo que todo el mundo conoce la historia, o al menos casi todo el mundo: El empresario John Hammond construye un parque temático basado en un zoológico de dinosaurios, los cuales han conseguido crear genéticamente. Este parque se sitúa en una isla muy cercana a Costa Rica, llamada Isla Nubla. Antes de su inauguración, con el fin de demostrar la seguridad del parque a los inversores que trabajan para él, Hammond invita a un paleontólogo, un matemático y una paleobotánica (no sé en qué momento de su vida alguien decide ser paleobotánico, pero éste es otro tema) a visitar el parque para que den su visto bueno. En pleno crucero de tierra el sistema de seguridad falla, los dinosaurios escapan y los invitados, junto con los nietos de Hammond, quedan atrapados en el parque.

Opinión personal

Al empezar a conocer el estilo de Michael Crichton y conociendo ya al “hago lo que me da la gana y mi objetivo en la vida es hacer entrañable lo terrorífico” Steven Spielberg, me imaginé que el libro y la película, poco tenían que ver. Y me equivoqué y acerté a la vez. ¿Esto es posible? Pues sí. Podría decirse que el camino de ambas obras es paralelo, avanzan juntas, pero no se llegan a tocar. Con esto quiero decir que el argumento es el mismo, los personajes también, el hilo argumental es prácticamente idéntico, pero la esencia es completamente diferente. Mientras la película es puramente familiar, incluso infantil, la novela es una historia oscura, yo la catalogaría de terror y no de ciencia ficción.
Tengo que admitir que el libro me ha gustado mucho más de lo que imaginaba, porque consigue transmitir claustrofobia y pánico. También creo que lo hubiera disfrutado mucho más si no hubiera visto la película.

Hace un tiempo escribí una entrada sobre las diferencias entre Blade Runner y ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Aquí
No pensaba hacer lo mismo con los dinos, pero hay tantas cosas que me han sorprendido que no he podido evitarlo

Antes de seguir leyendo, quiero avisaros de la gran cantidad de SPOILERS que vais a encontrar, voy a explicarlo prácticamente TODO, así que, si alguien se plantea leer la novela (la cual recomiendo) y prefiere esperar a las sorpresas, mejor que no siga.

Diferencias en el argumento
·         El género. Como he dicho, la película está catalogada para todos los públicos, y el libro no. Desde el principio el argumento es tenso y angustioso.
·         El inicio de la historia. El libro tarda en entrar en materia. Las primeras páginas se dedican a una (demasiado extensa para mi gusto) introducción sobre una villa en Costa Rica donde algunos ataques de un animal misterioso empiezan a preocupar a los vecinos. Entre ellos, está el ataque a una turista americana. Más tarde se averigua que son los dinosaurios que se encuentran en el parque, que de vez en cuando, se escapan.
·         En el libro hay demasiada explicación sobre genética y paleontología, que a veces resulta un tanto soporífera. Esto ocurre especialmente en las primeras ¿60 páginas? (el libro tiene unas 460, con una fuente de letra muuuuuyyyyy pequeñita).
·         El momentazo: T-rex. Aunque los protagonistas asesinos de la historia son los velociraptores, podría decirse que el ataque del tiranosaurio rex a Alan Grant y a los niños es el momento álgido de la historia. Spielberg tuvo una gran idea presentando al depredador mediante la magnífica escena del vaso de agua, en la que Tim (el nieto de Hammond), advierte que algo grande y peligroso se acerca. En el libro esto no ocurre, pero lo compensa la persecución posterior, que sí resulta más espectacular. ¿Por qué? Pues porque en el film apenas dura unos minutos y en el libro el momento se alarga tanto que la huida se convierte en un auténtico infierno. Hacia el final de la persecución, el tiranosaurio llega a deslizar la lengua sobre Tim, saboreándolo. Finalmente, los tres llegan al mar, e intentan escapar ya que Arnold (el supervisor del parque, interpretado en la película por Samuel L. Jackson) fue muy explícito explicando que los dinosaurios no eran capaces de nadar al haber sido modificados genéticamente. Pero aquí llega la sorpresa, cuando el tiranosaurio les persigue por mar, sí es capaz de nadar unos metros. Además, la escena resulta bastante terrorífica: el T-rex queda en la orilla, se lo piensa un instante y finalmente se introduce en el mar, avanza lentamente, caminando por la tierra, hasta que el agua le cubre la cabeza y entonces, cuando Grant y los niños creen que ya no avanzará más, el dinosaurio se coloca en horizontal y los persigue agitando la cola, de manera que la imagen reproducida es la de un cocodrilo gigante.



·         En la novela, un par de velociraptores que huyen de la isla.  Grant y los niños ven a dos dinosaurios subir a un barco de provisiones que se dirige a Puntaneras. Durante el resto de la novela tratarán de ponerse en contacto con los ocupantes del barco para avisarles.

·         El final. En el libro, una vez abandonada la Isla Nubla, la explosionan. Grant, Ellie, Tim, Lex y Gennaro llegan a San José y allí los retienen para iniciar un interrogatorio. Así acaba la novela.

Diferencias entre los personajes

·         Alan Grant


En el libro es descrito como un hombre de cuarenta años, fornido y con barba. En la película es interpretado por Sam Neil y es un paleontólogo antisocial, que detesta a los niños. De hecho, en el inicio de la película, un niño paleontólogo consigue ofenderle y él suelta un discurso asustándole. No sé muy bien por qué hay un niño trabajando en una excavación paleontológica, tanto en los créditos como en IMDB el actor aparece como “chico voluntario”. Pero éste también es otro tema.
En el libro, Alan no es huraño, aunque desde el principio no ve claro el futuro del parque. Tampoco inicia una relación tediosa con los nietos de Hammond, sino que se caen bien desde el principio, porque ve en Tim un reflejo de sí mismo, con un gran potencial en el mundo de la paleontología.
Además, en la película está obsesionado con los velociraptores.


·         Ian Malcolm.


Sin duda, mi personaje preferido.
En el libro Malcolm es un hombre de treinta y seis años y un poco calvo. De todos ellos, es quien más objeciones presenta respecto al parque, de hecho, cada capítulo empieza con una frase del personaje en forma de cita.
De este personaje me quedo con dos reflexiones:
La vida siempre se abre camino
El intento de hacer entender a Hammond que el planeta no está en peligro, que los que lo están son los humanos, y aunque el cambio climático nos haga desaparecer a todos, otro nuevo estilo de vida aparecerá.

En el libro es atacado por el T-rex durante el crucero de tierra, y aunque sobrevive, al final del libro no supera las heridas internas, acaba cayendo en coma y finalmente muere. Esto no me gustó, porque claro, es mi personaje preferido.

·         Ellie Satter.



En la película es la pareja de Grant, o al menos hay evidencias bastante claras. Como mínimo, están enamorados y ella quiere ser madre. ¡Maldito Hollywood con su obsesión por crear romance a las mujeres continuamente!! En el libro es una paleobotánica de 24 años, con un prometido en algún lugar del mundo. En la película el personaje es interpretado por Laura Dern, y tiene bastante más peso que en el libro, donde sus apariciones son bastante escasas.

·         John Hammond.



De todos los personajes éste es quien más diferencias presenta entre las dos obras. En el libro es un hombre codicioso, malvado, déspota, un auténtico tirano. Desprecia a sus trabajadores y hacia el final del libro reconoce detestar a sus nietos, a los que considera un incordio. Y ¿por qué los niños estaban en el parque? Pura estrategia. Los utiliza para que los invitados comprueben qué bien se lo pasan los niños en aquel lugar. Los utiliza como una garantía. En la película sí siente devoción por ellos. Con esto, queda claro que en el libro no es el anciano entrañable que se muestra en la película, una especie de Papá Noel amable a quien en el negocio se le ha ido de las manos por error (a cualquiera puede pasarle). En el libro está muy lejos de ser un pobre hombre equivocado.

En el libro muere atacado por los compis (compsognathus), en la película admite su error y como es Papá Noel, ¡aquí no ha pasado nada! Todos felices y pa’ casa.

·         Tim y Lex


Tim es el segundo personaje con más discordancias entre el libro y la película, y mi segundo personaje preferido en el libro.
Tim es sumamente inteligente para su edad, y resulta de gran ayuda a Grant en la Isla, de hecho, gracias a su inteligencia se resuelve al final del libro el problema de seguridad del parque. No tiene muy buena relación con su padre, quien no demuestra demasiado entusiasmo porque su hijo sea un apasionado de los dinosaurios y la informática en lugar del deporte.
En la película también es un entusiasta de los dinosaurios, pero es más joven. De hecho, en la novela es el hermano mayor, mientras que en la película es más joven que su hermana Lex. En la película es un niño un tanto entrometido que acosa a Grant a preguntas.
Como he dicho, en la película la edad de los niños está invertida, ya que en la novela Lex es más joven que su hermano. Ella viste una gorra de béisbol y tiene un carácter un tanto irritante.

·         Donald Gennaro.



En el libro Gennaro es el abogado de los inversores. Es otro de los invitados para que dé su aprobación a éstos. En la película, se asusta durante el ataque del T-rex en el crucero de tierra y huye para esconderse. Al poco, el dinosaurio lo encuentra y lo ataca, asesinándolo. En el libro esto ocurre de manera diferente. El personaje que muere durante el crucero de tierra tras huir y abandonar a los niños en el jeep es Ed Regis, un publicista que trabaja para Hammond y que en la película no aparece. Gennaro, sin embargo, sobrevive y hacia el final del libro tiene unas líneas de heroicidad.

·         Robert Muldoon.


Es un cazador de animales salvajes, en el libro se opone que se mantengan velociraptores en el parque. En la película muere atacado precisamente por estos, en el libro, sin embargo, sobrevive.

·         Denis Nedry



Es el informático del parque. No está conforme con su salario y al sentirse explotado y maltratado por Hammond decide vender embriones a Byosin, la empresa competidora de InGen (empresa de John Hammond). Trata de entregarlos de forma rápida e inadvertida, pero al entrar en el parque se pierde, y es atacado por los Dilophosaurus.
En el libro todo esto es parecido, únicamente que Nedry no está disconforme con su trabajo. No es que esté bien traficar con embriones, pero al menos en el libro lo hace un poco por venganza hacia el tirano de su jefe.

 

En resumen, no se puede comparar el libro con la película porque, aunque mantienen un hilo argumental prácticamente análogo, parecen dos obras con funciones diferentes. Una entretiene y otra va más allá. Una es familiar y la otra de terror. Evidentemente elijo el libro, no por ese rollo de que la novela siempre es mejor y bla, bla, bla, sino porque la película desde siempre la encontré sumamente comercial y aunque es entretenida para un domingo por la tarde, tampoco es que me resulte apasionante. Está llena de clichés, de personajes que se ablandan tiernamente o que aprenden una lección. El libro, sin embargo, es terror en estado puro, no contiene moraleja, y si tuviera alguna sería algo que nunca me cansaré de repetir: a los animales y a la naturaleza hay que dejarlos tranquilos. A ver cuándo aprendemos esto.

Cosas que me han gustado:

  • La intriga que se mantiene durante todo el libro.
  • La crítica hacía el uso de los animales con la función de entretener a los humanos.
  • El velociraptor bebé.
  • Los personajes son creíbles y están bien definidos.
  • Ian Malcolm y su estado filosófico (¿he dicho ya que es mi personaje preferido????)
    • La vida se abre camino
    • Supongamos que ocurriese, supongamos que se produce uno malo de verdad [accidente] y que mueren todas las plantas y todos los animales, y que la tierra crepita como una brasa ardiente durante cien mil años: la vida sobreviviría en alguna parte…la vida nuevamente se diseminaría sobre él. Y el proceso evolutivo comenzaría una vez más…la Tierra sobreviviría a nuestra insensatez, sólo nosotros no lo haríamos.

Este discurso de Ian Malcolm se extiende durante aproximadamente dos páginas, lo he resumido bastante, y es el mejor diálogo de todo el libro. A estas alturas, el personaje ya está bastante agotado, y al poco cae en coma.

Cosas que no me han gustado:
  • Como he dicho antes, la extensa descripción de ADN y ciencia que ocupa las primeras páginas del libro.
  • Que al Tiranosaurio Rex joven lo llamen rexito (un poco cursilada)
  • El momento en el Tim lleva en brazos al velociraptor bebé (se han encariñado mutuamente) y al ser atacados por un grupo de adultos piensa que lanzándole al bebé se distraerán al haber recuperado a un miembro joven del grupo. Tim se traumatiza al ver que, en lugar de aceptar al bebé, los velociraptores adultos se lo comen después de descuartizarlo (yo también me traumaticé en esta escena).
  • Nedry es el único informático y programador del parque, ¿no debería haber contratado más trabajadores con este cargo? Cuando desaparece, el personaje de Arnold tiene serios problemas para conseguir acceder al código. Una responsabilidad tan alta ¿no debería compartirse entre varios empleados?

 Recomiendo el libro a quien le guste las historias de terror o incluso con algunos momentos de tensión. Yo me he adentrado en la historia más de lo que pensaba. Puedo decir que me ha gustado muchísimo.

Y para acabar, he creado un Marieta-resumen, un listado de qué ver y qué leer:
·         Westworld, almas de metal (director Michael Crichton)
·         Westwordl, serie versionada, en HBO (¡¡Me declaro fan incondicional!!!!)
·         Jurassic Park (escritor Michael Crichton, 1990)
·         El mundo perdido (escritor Michael Crichton, 2000) La leeré en breve.
·         Películas que son adaptaciones de novelas de Michael Crichton:
o   Acoso
o   El guerrero número trece
o   Congo
o   Esfera
o   Parque Jurásico
o   El mundo perdido

 Y hasta aquí mi entrada de dinos, espero que os haya gustado.


martes, 15 de mayo de 2018

Relato: El problema de besar




¡¡Hola a todos!!
He escrito mi relato más cinéfilo. Me he tomado la libertad de elegir como protagonista a uno de mis actores preferidos durante mi adolescencia. Ya no lo es, evidentemente, y hasta me avergüenza un poco admitir que me gustaba. Pero yo tenía unos diez u once años cuando él ocupaba las portadas de la revista Súper Pop, así que se me puede perdonar.
Un día, hace ya tiempo, alguien me comentó que a veces mis historias tenían un toque de películas de sobremesa. Pues bien, en este relato he unido el cine de serie B y a mi amor de infancia (creo que ni siquiera era adolescente).
¡¡¡¡Espero que os guste!!!

El problema de besar

Ian siempre ha creído que los besos más amargos son los que provocan cierta sensación de inseguridad. Se pregunta si, con cada gesto, es capaz de demostrar un mínimo de afecto. Piensa que sí, pero no está seguro. ¿Cómo se demuestra el amor? Y él qué va a saber de todo eso. La ternura es algo que o te sale o no te sale. Y no hay más. Pero su duda no radica en su modo de desenvolverse, sino en la frialdad que Ella expresa con cada beso, con cada mirada distante. No sabría definir el amor, pero sí lo que no es amor. Y aquello le parece estar lejos de la idea romántica Hollywoodiense. A veces cree que a Ella le han extirpado el corazón y le han colocado una roca. Trata de concentrarse en el beso. Quizás el equivocado es él y Ella actúa de la forma más correcta.  Al fin y al cabo, es la experta. Él, solo un rubio guapo por quien las adolescentes se volvieron locas hace veinte años. Empieza a unir todas sus ideas con el propósito de ordenarlas. Todo le parece ahora más claro.
Él es un personaje que vive una fantasía, una mentira, en verdad…no es más que el pasatiempo de esa odiosa mujer. Es odiosa, sí. Hoy se han reunido en su casa, a escondidas, porque el suyo es un amor que se debe ocultar. Las cortinas cerradas separan la realidad que él vive de la que existe en el exterior. Como si fueran dos mundos diferentes y sin nada en común. Al besarse, Ella coloca la mano ensortijada en su espalda, cierra los ojos y ladea la cabeza. Tiene el rostro anguloso, un tanto felino. Las cejas perfiladas forman un arco perfecto e inexpresivo. Pero Ian no lo advierte, porque también ha cerrado los ojos.
–¡Corten! –se oye al director.
Ian suspira aliviado. ¿Por qué aceptaría el papel de amante? Le pareció una buena idea, pero empieza a arrepentirse. Es evidente que lo malo del rodaje es esa actriz tan fría que parece un robot. Eso sí sería un buen final para la película. El descubrimiento de que Ella es un robot. De las que matan y disparan a bocajarro. Y él, podría ser el héroe, el amante que mata al robot. Con mucho dolor, eso sí. Porque estaba enamorado.
–Eh, ¿quieres agua?
Cuando Ian vuelve a la realidad se encuentra con el rostro enfurruñado de Ella, que le ofrece una botella de agua con Aloe vera. Dicen que es sano para las arterias y que la piel se rejuvenece desde el interior. Es un gesto amable, ¿no?, piensa Ian, pero entonces, ¿por qué sigue enfadada? Hasta siendo amable se comporta como un bicho.
–Gracias– dice Ian, y un tanto confuso, acepta la botella.
–Creo que la toma es buena.
–Sí, esperemos.
Ella ahoga una risa y tras dar media vuelta, desaparece entre las habitaciones del decorado. A Ian le cuesta no sentirte insultado. Estará muy buena, pero por dentro es un demonio. Lo que pasa es que tiene aspecto virginal, y parece tan inocente que podría vender estufas en el Sahara. Pero si la prensa supiera…
Se sienta y da un trago de la botella. Es verano, y en Los Ángeles hace un calor de esos que te aplastan hacia el suelo. Suerte que ruedan en el interior de un decorado y hay aire acondicionado. Y es en ese instante que siente la decepción crecer en su interior. Sin quererlo, le invade un profundo pesimismo. La película va a ser una basura. Y no puede sumar otra basura a su carrera. Sharknado ya dio pena, fue la reina de las películas de serie B. Aún no se explica cómo rodaron cinco partes. ¿Quién quiere ver una película cutre de tiburones voladores? Recapacita. ¿Qué pena, ni qué pena? Sharknado fue la hostia de divertida. Los tiburones volaban y él podía correr por las calles de Los Ángeles mientras la rodaba, correr como un héroe y salvar a Tara Reid, cuando ésta aún no se le había ido la mano con las operaciones y el alcohol. Eso sí que fue un gran rodaje, y no Sensación de vivir. ¿Quién quiere ser el rubio pijo de un instituto cuando puedes matar tiburones con la actriz más sexi del momento?
–Ian – exclama el director.
Vuelve a la realidad como quien despierta bruscamente de un sueño, y obediente, se acerca al director. Tiene que agacharse ligeramente. Entre que él es muy alto y que el director lleva gorra no consigue verle los ojos.
–La toma es mala. Hay que repetir la escena, la del beso, digo.
Vaya mierd…seguro que es por culpa de esa actriz que le han colocado. Es tan inexpresiva como un palo. La respuesta del director es rápida:
–No te ofendas Ian, pero creo que sobreactúas.



Ian Ziering


Para quien no lo conozca: Actor de Bervely Hills, 90210 (Sensación de vivir), Sharknado, Sharknado 2, Sharknado 3, Sharknado 4 y Sharknado 5. Películas que no hace falta ver...




martes, 8 de mayo de 2018

Reseña: La flor púrpura


DATOS DEL LIBRO

Título: La flor púrpura
Editorial: Literatura Random House
Autor: Chimamanda Ngozi Adichie
Nº de páginas: 301
ISBN: 978-84-397-3294-5

Sinopsis.

La joven Kambili, de quince años, y su hermano mayor Jaja llevan una vida privilegiada en la ciudad de Enugu. Viven en una hermosa casa y frecuentan un elitista colegio religioso, pero su vida familiar dista mucho de ser armoniosa. Su padre, un poderoso y respetado hombre de negocios, es un fanático católico que alienta expectativas de cariño imposibles de cumplir. Cuando los jóvenes visitan durante unos días a la cariñosa y atrevida tía Ifeoma en su humilde apartamento, descubren un mundo totalmente nuevo: el rico olor a curry que inunda el lugar, las continuas risas de sus primos, las flores exuberantes, la calidez, el respeto a las ideas, la libertad, el amor y la ausencia de castigos. Al regresar a su hogar, transformados por la libertad conquistada, la tensión familiar crece de forma alarmante.
En La flor púrpura oímos la voz de una juventud que rechaza las prohibiciones que se ciernen sobre su vida y que ahogan a su pueblo. Un relato tierno, sereno y conmovedor sobre los lazos familiares, la pasión de la adolescencia y la represión, y que trasciende el paisaje de una Nigeria convulsa para cobrar un cariz universal.




Opinión personal.

Este libro figuraba en mis lecturas pendientes desde hacía algún tiempo. En realidad, lo que tenía pendiente eran las novelas de la autora, porque antes ya había leído sus dos ensayos Todos deberíamos ser feministas y Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo. Ambos son libros muy breves, de muy pocas páginas, que se leen en una tarde. En ellos, la escritora, cansada de que se juzgue a las feministas como solteronas amargadas incapaces de encontrar marido y que siempre están a la defensiva, se definió a sí misma como “feminista feliz africana que no odia a los hombres y a quien le gusta llevar pintalabios y tacones altos para sí misma y no para los hombres”. Ya hice reseña de ambos libros hace varias semanas, y como me gustaron, sentí interés por sus novelas.

He empezado por La flor púrpura, porque su argumento llamó más mi atención. Tenía las expectativas altísimas en esta historia, y no sólo se han cumplido, sino que las ha superado. Es una historia conmovedora, sobre la pérdida de la inocencia y el encuentro con la dura realidad. Si existe un libro donde se describan los sentimientos humanos, es éste.  

La protagonista de la historia es Kambili, una adolescente nigeriana que pertenece a una familia acomodada. Su padre es un importante empresario en la ciudad de Enugu, que sufre amenazas por su carácter librepensador y por las valientes críticas que realiza en su periódico del dictador que ha tomado el poder. Leyendo esto, parece que Eugene (el padre de Kambili) sea un héroe, uno de esos hombres que luchan por los derechos humanos. Sin embargo, es un ferviente católico obsesionado con el pecado, maltratador, patriarcal, que cría a sus hijos bajo una educación exageradamente estricta. Kambili y su hermano mayor Jaja (¡lo difícil que me ha resultado otorgarle seriedad al nombre!) viven acostumbrados a este tipo de vida, sabiendo que deben respetar la figura paterna porque, de lo contrario, se merecerán castigos que no son precisamente flexibles.
Como Kambili no tiene mucho con lo que compararse, ha normalizado su día a día. Pero entonces, durante unas vacaciones en casa de su tía Ifeoma, ambos hermanos toman consciencia de que la crueldad de su padre se halla lejos de la sensatez, y de que existe un modo familiar basado en el amor y sin normas estrictas.

La historia se divide en tres partes, aunque la significativa es la central, ese momento en el que Kambili averigua que no existe una única vida, que hay mundo más allá de los castigos crueles, que su madre no merece las palizas de su padre. Y es en ese momento en el que su personaje evoluciona.

La tercera parte de la historia se vuelve más dura. Es cuando Kambili y Jaja han tomado consciencia de que su padre, en realidad, es un maltratador y poco a poco la rebeldía va creciendo en el interior de ambos.
No es una historia de acción, más bien trata del día a día. Kambili es un personaje físicamente pasivo durante casi todo el libro, y observador, es prudente y su actividad consiste en ir advirtiendo la situación y la realidad que envuelve su mundo. Prácticamente, la historia abarca un cambio de mentalidad.

La sorpresa final

Si el libro merece la pena de leer por el modo en el que la protagonista va dando el paso de niña a mujer, el final se vuelve impactante en apenas un par de páginas. Cuando creía que todo quedaría en un conjunto de situaciones dramáticas en un contexto complicado, la historia cambia de repente.

El peligro de contar una sola historia

Hace un tiempo, la autora habló sobre El peligro de contar una sola historia. Hizo referencia a la imagen mundial que se obtiene de África, un continente imaginado como un único país, homogeneizado en costumbres, donde las personas son iguales en todos los lugares, y viven de la misma manera. Ella misma se dio cuenta en un viaje a México de que también había idealizado este país según los clichés que nos llegan mediante la televisión y los libros. Al visitarlo, vio que la realidad era otra. Lo mismo que pasa con África.
Creo que este discurso está muy en línea con la novela, ya que la protagonista no es consciente de que existe otro tipo de vida muy diferente al que le han inculcado. A ella solo le han contado una historia.

Os dejo el vídeo de la charla que dio Chimamanda Adichie en TED: El peligro de contar una sola historia. Dura 18 minutos, pero realmente merece la pena verlo.




Moralejas y suposiciones

Además de la idea sobre no quedarte únicamente con una historia porque entonces te engañarán como quieran, también me llevo del libro el dilema: ¿La violencia se anula con violencia? Supuestamente no, pero ¿y si es la única manera de salvar a tu familia?
Siempre se dice que una madre haría por sus hijos cualquier cosa, pero… ¿qué harían los hijos por su madre?

La autora

Chimamanda Adichie (1977, Abba, Enugu, Nigeria)
  


Publicaciones

·        For Love of Biafra, 1998
·        Decisions, 1998
·        You in America, 2001
·        La flor púrpura, 2003
·        Medio sol amarillo, 2006
·        Algo alrededor de tu cuello, 2009
·        Americanah, 2013
·        Todos deberíamos ser feministas, 2015
·        Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo, 2017