jueves, 26 de septiembre de 2019

Una entrada diferente





Feliz jueves a todos.



Espero que hayáis tenido un gran verano y que hayáis podido disfrutarlo y desconectar de la rutina.

Como he indicado en el título, ésta va a ser una entrada distinta a todas las anteriores. No voy a reseñar El Principito (aunque a veces piense que podría reflexionar durante horas sobre este cuento infantil).

Esta entrada es para deciros que no me queda más remedio que despedirme unos meses. Solo será una ausencia temporal, y como siempre digo cuando hago un parón, de vez en cuando me iré pasando por vuestros blogs.

El motivo de mi descanso es la falta de tiempo, cómo no, y el por qué necesito un par o tres meses de ausencia no es el libro de El Principito, sino los pies que aparecen en la foto.

Algunos de vosotros ya lo sabéis, pero para los que no os tengo en redes sociales, el pasado 8 de septiembre fui madre. Durante el verano y gran parte del embarazo pensé que en los momentos en los que el bebé durmiera podría escribir, leer y dedicarme al blog. Casi todos los que me leéis sois padres/ madres, así que no hace falta que me digáis que mis planes eran demasiado optimistas (lo he aprendido solita ja,ja,ja).

Aunque no vaya a escribir entradas durante unos meses, tengo varias reseñas guardadas que publicaré a la vuelta. Estas semanas de verano he descubierto a nuevos autores de los que tengo ganas de hablar, y también he escrito alguna que otra reflexión. Como agosto lo he pasado de baja y poco podía hacer estando embarazada de ocho meses, he leído muchísimo (8 libros en julio y 15 en agosto, un récord que jamás batiré).

Instagram es mucho más fácil de gestionar, es más rápido que el blog por motivos de calidad y dedicación. Las reseñas allí no son tan extensas, así que en IG sí seguiré activa.

Hace un tiempo David Rubio escribió un relato en el que el protagonista, a punto de ser padre, debate con su mujer sobre la futura habitación del bebé. Él no quiere deshacerse de los queridos cómics, pero el bebé necesita una habitación, ¿no? Cuando lo leí me sentí muy identificada, porque por entonces yo también había entrado ese dilema. ¿Qué hago con mis libros, mi escritorio, mis fricadas? Al final mi rinconcito se ha mantenido intacto, y la habitación se ha montado en otro sitio, pero esa es otra historia. En ese sentido, he tenido más suerte que el protagonista del relato de David.

Hasta aquí mi entrada diferente, nos vemos a la vuelta, aunque como he dicho, me iré pasando por vuestros blogs de vez en cuando porque me gusta leer vuestros relatos y  recomendaciones, traten de libros, cine, reflexiones, recetas de cocina o maquillaje.



Y para terminar, no puedo despedirme sin presentaros a Claudia.




¡¡Un besazo a todos!!

lunes, 10 de junio de 2019

Club de lectura


Feliz lunes a todos.
La entrada de hoy es un poco diferente, ya que voy a hablar de un club de lectura en el que he empezado a participar. En realidad, me he apuntado a dos, pero el segundo no lo he empezado todavía.
Siempre he imaginado los clubes de lectura de un modo muy peliculero. En mi imaginación tenían formato de película americana. Es decir, unas cuantas señoras sentadas en círculo, comiendo pastitas acompañadas de café aguado mientras hablan de Jane Austen o Daniel Steel. Sospechaba que esto solo estaba en mi mente, y quise decidirme a probar.
Asistí por primera vez el sábado pasado, por la mañana, y me sorprendió la variedad de personas que acudieron. La verdad es que también hubo pastitas, pero porque era el cumpleaños de una de las organizadoras y quiso ser detallista.
Este club se celebra cada dos semanas, y lo que tiene de diferente es que no se habla de un libro previamente estipulado, sino que cada uno de los participantes recomienda una lectura a los demás. La que le apetezca. Puede ser un libro que acaba de leer, un libro que leyó hace años y le marcó, un libro que para nada recomienda. Es tema libre. El resto de participantes opina: si lo ha leído o no, o que le parece en general el autor, si no lo conocía y le ha llamado la atención.
Reconozco que asistí un poco con la intención de probar. Pensé que si no me gustaba se solucionaba con no volver. Y la verdad es que me lo pasé bien, me gustó la variedad de novelas que se recomendaron en cuanto a género y los temas que surgieron.
Respecto a libros recomendados, el primero me sorprendió porque fue La biblioteca en llamas, de Susan Orlean. Hace poco lo reseñé en una de mis entradas. Era un libro que había recibido por la colaboración de Bookish. Ya os expliqué que, aunque a simple vista no me gustó la portada por lo estridente, y la sinopsis de la contraportada me pareció demasiado extraña, después su lectura me sorprendió para bien. A la chica del club de lectura le había gustado también, lo había cogido de la biblioteca y estaba encantada con la lectura. Ella, a diferencia de mí, se había sentido atraída por la portada, y al ojearlo sintió curiosidad.
Después, me gustó que el resto de asistentes sintiera interés por el libro. Creo que de verdad merece la pena leerlo.
Inmediatamente se habló de ciencia ficción, haciendo hincapié en Ursula K. L Guin y La Rueda Celeste. Este libro también lo he leído, y la autora, para mí, está en el top de escritores de ciencia ficción junto con Ray Bradbury e Isaac Asimov. Como inciso, diré que he tenido mis ciclos lectores. Durante una época sólo leía novela histórica, y así estuve unos dos o tres años. Antes de esto, me había sumergido en la ciencia ficción. Fue cuando descubrí a Isaac Asimov, y todos los clásicos como Un mundo feliz, 1984, etc etc).
Después de esto, en el club, llegaron Henry James, Stephen King y Murakami. Quizás esta fue la parte más comercial en cuanto a recomendaciones.  Yo, recomendé Una educación, de Tara Westover, novela que reseñé en este blog hace varias entradas. De momento, ha sido la mejor lectura que he realizado este año.
Pero lo mejor de lo mejor, es que además de compartir ideas, el sábado me marché a casa con un par de recomendaciones que no quiero dejar pasar:

 

 SAPIENS (DE ANIMALES A DIOSES), de YUVAL NOAH HARARI




Este libro lo tengo en mi estantería de casa, pendiente de leer. Me lo había recomendado una compañera del trabajo y me había llamado mucho la atención. Es un libro de no ficción, que expone un resumen de la historia de la humanidad. Ahora, con lo que explicó el chico que lo propuso, me han entrado más ganas de leerlo.

Os dejo la sinopsis de la contraportada:

Hace 70.000 años al menos seis especies de humanos habitaban la Tierra. Hoy solo queda una, la nuestra: Homo Sapiens. ¿Cómo logró nuestra especie imponerse en la lucha por la existencia? ¿Por qué nuestros ancestros recolectores se unieron para crear ciudades y reinos? ¿Cómo llegamos a creer en dioses, en naciones o en los derechos humanos; a confiar en el dinero, en los libros o en las leyes? ¿Cómo acabamos sometidos a la burocracia, a los horarios y al consumismo? ¿Y cómo será el mundo en los milenios venideros?
En Sapiens, Yuval Noah Harari traza una breve historia de la humanidad, desde los primeros humanos que caminaron sobre la Tierra hasta los radicales y a veces devastadores avances de las tres grandes revoluciones que nuestra especie ha protagonizado: la cognitiva, la agrícola y la científica. A partir de hallazgos de disciplinas tan diversas como la biología, la antropología o la economía, Harari explora cómo las grandes corrientes de la historia han modelado nuestra sociedad, los animales y las plantas que nos rodean e incluso nuestras personalidades. ¿Hemos ganado en felicidad a medida que ha avanzado la historia? ¿Seremos capaces de liberar alguna vez nuestra conducta de la herencia del pasado? ¿Podemos hacer algo para influir en los siglos futuros?

EL INFORME DE BRODECK, DE PHILIPPE CLAUDEL


De esta novela no tenía conocimiento, pero ha pasado a estar en mi lista de pendientes.

Os dejo la sinopsis que aparece en la contraportada:

Apenas ha transcurrido un año desde el final de la guerra cuando una muerte rompe la tranquilidad de un pequeño pueblo perdido en las montañas. El único extranjero del lugar, a quien llaman Der Anderer (el Otro, en alemán), ha sido asesinado y todos los hombres de la localidad se confiesan autores del crimen. Todos menos Brodeck, el encargado de redactar un informe sobre lo sucedido «para que quienes lo lean puedan comprender y perdonar». Así pues, Brodeck entrevista a los hombres más importantes del pueblo: el cura, el dueño de la fonda, el alcalde... Y cuando este último le advierte de que «no busque lo que no existe; o lo que existió, pero ya no existe», Brodeck comprende que no le conviene saber demasiado. Sin embargo, la redacción del informe lo obliga a interrogar y a interrogarse, lo que a la postre puede suponer una amenaza para él y su familia. Autor de Almas grises, La nieta del señor Lihn y Aromas, Philippe Claudel está considerado uno de los mejores novelistas franceses de su generación. Con esta novela (ganadora del Premio Goncourt des Lycéens) Claudel renueva su exploración de los recodos más sombríos del ser humano y sus complejos mecanismos.

 Y ahora voy a explicar una anécdota. Más bien, lo que pasó fue que una de las recomendaciones me hizo reflexionar sobre mi propia opinión acerca de uno de los grandes clásicos de la historia.
Una chica recomendó Cumbres Borrascosas. E inmediatamente añadió: “es que me gusta el salseo”. Yo esta expresión, “salseo” (y no sé si me equivoco y que alguien me corrija si es así) la entiendo como noticias del corazón, Sálvame de Telecinco, o programas en los que los famosos venden un poco su vida a cambio de fama.
Enseguida le pregunté si había leído a las hermanas de la autora, refiriéndome a las otras dos Brontë, y me respondió que estaba en ello. Que había empezado Jane Eyre.
Y aquí es cuando yo no contesté, quizás porque no tengo la suficiente confianza todavía. Pero os explico todo, o una parte, de lo que pasó por mi cabeza en ese momento.
Leí Cumbres borrascosas hace muchos años. Y me gustó. La recuerdo como una historia de amor de esas que duran en el tiempo, intensa, pasional, etc. etc...
Intenté hacer relectura hará un par de meses y no pasé de la página setenta. No es que me pareciera mala, la novela está bien escrita, claro, pero es que me cansé de tanta locura entre personajes, de tanta auto destructividad. La chica del club había descrito muy bien el libro diciendo “me gusta el salseo”. Pues sí, con la relectura, tuve la sensación de que los personajes de Cumbres Borrascosas darían el perfil para cualquier revista del corazón. Creo que he superado la etapa del te quiero, te odio, te quiero, te odio, y te quiero porque te odio. Los personajes me parecieron tóxicos, un poco tarados. Pero insisto en que, aun así, es una lectura obligatoria en algún momento de la vida. Lo abandoné porque ya me conocía la historia, sabía lo que pasaba con los personajes. De no ser así, habría seguido con la lectura porque creo que la oportunidad, sí la merece. Lo bueno del libro, también es esa ambientación un tanto gótica, muy dramática. Quizás es que últimamente tengo la mente más puesta en thrillers y como ya sabéis, en Stephen King, o en otros tipos de dramas más sociales y realistas como La hija de la española o Una educación, y por eso la relación egoísta y destructiva entre la señorita Catherine Earnshaw y el señor Heathcliff me enervaba.
Le pregunté si había leído a Charlotte y Anne Brontë porque ambas me gustan más que Emily. Si alguien va perdido con las tres hermanas, os dejo un resumen sobre quién es la autora de qué novela:


Emily Brontë escribió Cumbres Borrascosas.
Charlotte Brontë escribió Jane Eyre.
Anne Brontë escribió La inquilina de Wildfell Hall y Agnes Grey

No acabo de entender por qué Cumbres Borrascosas es la más famosa de las novelas de estas tres hermanas. Jane Eyre la valoro más, y Agnes Grey también. Imagino que va a gustos, claro. Catherine Earnshaw y el señor Heathcliff serían la versión del siglo XVIII de Blair Waldorf y Chuck Bass (protagonistas de la serie Gossip Girl, a la cual, reconozco, me enganché).



Hasta aquí mi aportación sobre Cumbres Borrascosas. Ahora llega el turno de las reflexiones que aparecieron entre recomendación y recomendación. Yo tengo mi opinión acerca de cada una de ellas, pero podéis decirme qué penáis sobre estos temas:

El análisis sobre el escritor.

A veces se intenta realizar un análisis de lo que el escritor ha querido expresar. Este es el trabajo del crítico literario, pero en más de una ocasión, el propio autor reconoce que o bien no pretendía decir eso, o simplemente, no pretendía decir nada. Yo pienso que se analiza demasiado, y se da mil vueltas a una frase. Evidentemente, el autor siempre está influenciado por lo que ha leído y vivido. Pero de ahí a que se analicen sus frases hay mucho camino. Una vez leí una entrevista a Murakami en la que decía que le hacía mucha gracia leer análisis sobre sus libros o escritos, cuando él en realidad no ha querido decir nada, sólo ha escrito una historia y ya está.

Todo el mundo puede escribir un buen libro.

Se abrió un debate sobre este tema. Yo no participé mucho, pero hubo gente que pensaba que sí, y otra que no. Es evidente que el factor talento existe, pero también hay un porcentaje muy alto de técnica que se aprende con la práctica y el tiempo. Una chica comentó que si ella se apuntase a un curso de escritura podría escribir una buena novela, pero claro, es invertir en tiempo y en dinero. 
Yo creo que los cursos de escritura pueden ayudar mucho y no está mal apuntarse a alguno. Pero la mejor manera de aprender a escribir es leyendo mucho, y escribiendo mucho, también. Igualmente, soy de las que piensan que cualquiera puede escribir una buena historia. No creo que sea algo destinado a unos pocos. Pero yo confío más en el esfuerzo que en la suerte. Creo que el talento va unido a las ganas. Quiero decir que hay mucha gente que quiere ser escritor, pero lo desea porque suena bien, no porque sea su pasión. Lo sé porque yo me he encontrado con personas que después de saber que he escrito dos novelas me han comentado sus intenciones de escribir un libro. Dicen que no descartan la idea. Cuando les he preguntado qué tipo de literatura les gusta me doy cuenta de que apenas leen. Me dicen: es que no tengo tiempo de leer. Y en este caso, sí que creo que es bastante difícil de conseguir el objetivo. Es como si un niño quiere ser futbolista porque éstos son ricos y salen con modelos. Pues lo siento, pero no es motivo suficiente. Te tiene que gustar el fútbol, y mucho, porque deberás entrenar muchas horas. Ser escritor es lo mismo. Es tiempo y mucho esfuerzo. Hay que practicar.
Pero si alguien me pregunta si todo el mundo puede llegar a conseguir escribir un libro bueno, mi respuesta es sí. Sí, pero con esfuerzo, claro.
La técnica es la técnica. Y a veces existen fórmulas, igual que en las recetas, que siempre funcionan. Pero insisto, es trabajo. También puede ser que se tenga talento, pero incluso el talento se desarrolla con las ganas.

No sé qué pensáis vosotros sobre si cualquiera puede conseguir escribir una buena novela, sobre si el análisis del escritor es exagerado o sobre ese halo de “salseo” que envuelve a Cumbres Borrascosas, pero podéis explicármelo en los comentarios si os apetece. Todas las opiniones son importantes.

Y hasta aquí mi mañana en el club de lectura Liblit. Como veis, hubo momento para todo, pero es que duró tres horas.
El próximo club de lectura lo tengo el último sábado del mes de junio. Esta vez sí es un libro decidido: Mujeres en lucha, y el club se llama Parada lector y será la primera vez que asista.
Y ya me despido, seguiré explicando mis aventuras en estos clubes y todas las ideas que voy obteniendo de estos momentos.
Y por supuesto, los que sois de Barcelona y sintáis interés por alguno de estos clubes, os podéis apuntar sin problema.

domingo, 2 de junio de 2019

Cinco reseñas


Hola a tod@s!
Hoy quiero hablar de las últimas lecturas que todavía no había podido reseñar. A la mayoría aún no las he puntuado en Goodreads (se me acumula el trabajo), pero más o menos por mis impresiones podréis haceros una idea de por dónde irá la nota.

Otra vuelta de tuerca


Título: Otra vuelta de tuerca
Editorial: PENGUIN CLASICOS
Autor: Henry James
Nº de páginas: 280
Género: Terror
ISBN: 9788491050827
Precio: 7,55 eur.

Esta es la primera novela que leo de Henry James. Dudaba entre leer Otra vuelta de tuerca y Retrato de una dama, libro que ya tengo comprado y leeré en breve. Al final me decanté por esta historia porque Netflix renovó la segunda temporada de la serie The Haunting of Hill House (basada en la novela de Shirley Jackson), y la próxima adaptación será sobre Otra vuelta de tuerca. Así que básicamente, me urgía leer el libro y le di prioridad.
La historia la protagoniza una institutriz joven, hija de un clérigo muy humilde, de la que no sabemos el nombre, que llega a la mansión victoriana donde se desarrolla la novela con el fin de cuidar de dos niños huérfanos, Miles y Flora. De entrada, los niños son encantadores. Ambos son educados, guapos, con modales muy correctos. Esto hace que la institutriz se sienta cómoda con ellos. Pero enseguida, la protagonista descubre que la anterior institutriz murió en situaciones sospechosas y/o violentas. A partir de ahí, por las noches, comenzará a escuchar voces y llantos que provocará el inicio de una pesadilla más psicológica que física. En la mansión nadie parece muy dispuesto a apoyarla, todos actúan como si no sucediera nada. Ante este comportamiento, la institutriz duda de ella misma. Su paciencia llega al límite cuando es evidente que los niños conocen la relación entre el final de la anterior institutriz y las voces que se despliegan por las noches, pero mantienen su actitud serena y continúan exponiendo su desconocimiento al respecto. Son tan amables y educados que incluso el lector no puede perder la paciencia con ellos, aun sabiendo que mienten.

Personalmente, el libro me ha gustado mucho. Pero también reconozco que ha sido una pena no haber descubierto esta historia hace años. Después de haber visto películas como Los otros o El orfanato, esta novela deja de sorprender. Lo que quiero decir es que ya estamos acostumbrados a mansiones, a institutrices, a fantasmas del siglo XVIII…y el ambiente ya no resulta una novedad. Por eso sé que, si ese telón de fondo no estuviera tan explotado, Otra vuelta de tuerca me habría parecido mucho más sorprendente. Y esto es bastante injusto, porque creo que esta novela fue la inspiración para el resto de historias de este tipo.
El final quizás me ha parecido demasiado brusco, pero en general puedo decir que es una novela que me ha gustado mucho y que recomiendo.


Circe


Título: Circe
Editorial: ALIANZA EDITORIAL
Autor: Madeline Miller
Nº de páginas: 448
Género: Fantástico
ISBN: 9788491814122
Precio: 19 eur.

Esta mini reseña se la voy a dedicar a Paloma Celada. Los que sigáis su blog ya sabréis por qué. Los que no, os dejo el enlace (enlace al blog de Paloma) y nada más entrar os encontrareis con esto:



Como el nombre indica, la novela gira entorno a Circe, la bruja que aparece en La Odisea, y la trama del libro se centra prácticamente en su evolución: desde su inicio como ninfa, el descubrimiento de su poder, el aprendizaje y después su destierro a la isla, lo cual es la mayoría de la novela. Todos estos aspectos están muy bien estructurados. La parte final está dedicada a Ulises y toda la relación que mantuvo con él. Por el camino, también nos encontramos con muchos de los momentos transcendentales en la mitología griega, como el castigo de Prometeo, la historia de Ícaro, Teseo, Ariadna y el Minotauro.
Lo bueno que tiene la novela es que, a pesar de explicar tantos aspectos de la vida de la bruja, en ningún momento la lectura se me ha hecho pesada. Además, me ha gustado el toque feminista que la autora le ha dado a la protagonista. Circe es una mujer valiente, independiente, que no se conforma con ser una simple ninfa cuya única finalidad es gustar a los hombres. Tampoco es un personaje ni bueno ni malo, quiero decir que comete errores bastante graves, y la inocencia no es lo suyo. La ambientación en la isla también me ha parecido sobresaliente, me han entrado muchas ganas de verano al leer esta novela, o de viajar a Grecia.
Considero que este libro está destinado a dos tipos de lectores. El primer tipo serían los que sienten interés por la mitología griega. El segundo, los que no están nada familiarizados con las aventuras del Monte Olimpo, pero se lo tomarán como una novela fantástica.
Yo he disfrutado del libro porque la mitología siempre ha sido un tema que me ha llamado la atención. Mi primer encuentro fue en primaria, cuando nos hicieron leer un libro infantil titulado De la raza de los dioses, de la raza de los hombres. Aunque era destinado a niños de unos doce años, no había censuras. Estaba muy bien explicada la parte del castigo de Prometeo, la cual me pareció excesiva, también cómo Cronos devoraba a sus hijos y la promiscuidad o violaciones de Zeus. El caso es que todas esas historias se me quedaron grabadas, y ahora con Circe he podido revivirlas de otra manera.
Si tuviera que comentar algún aspecto negativo de la novela (y esto va especialmente para Paloma, para que sepa lo que se encontrará si decide darle una oportunidad), es que este libro ha sido un best seller, y a pesar de que me ha gustado la forma de escribir de la autora, no llega a deshacerse de cierto toque comercial. No es que esté mal escrito, pero no hay frases que promueven la reflexión. Podría decirse que es más un libro de acción que de emociones.

El misterio de Salem’s Lot


Título: El misterio de Salem’s Lot
Editorial: De bolsillo
Autor: Stephen King
Nº de páginas: 528
Género: Terror
ISBN: 978-8497931021
Precio:9,45 eur

Hace muy poco que he empezado a leer a Stephen King. Era un escritor cuya lectura he ido aplazando y ahora, después de haberlo descubierto, no puedo dejarlo. Aunque Carrie y Misery no lograron sorprenderme, pero sí gustarme, El misterio de Salem’s Lot me ha parecido una obra maestra. Tengo que decir, que cuando empecé a leer, pensaba que la historia trataba sobre una bruja (el nombre de Salem me confundió), pero no tiene nada que ver. La historia gira en torno a un pueblo de la América profunda (Jerusalem’s Lot, o para los vecinos, Salem’s Lot). Un escritor vuelve a este pueblo después de años, y de repente empiezan a haber desapariciones. No explicaré mucho más de esta novela, considero que es mejor dejarse sorprender.
Hasta hace poco no quería saber nada de este género, a excepción de cuando iba al festival de Sitges. Pero este día me lo tomaba diferente. Ahora estoy descubriendo películas, series y novelas de terror que van mucho más allá del concepto que tenía.
A veces hay quien me pregunta: ¿pero da miedo? Refiriéndose a una novela de Stephen King, o El Terror (de Dan Simmons), o La maldición de Hill House. Personalmente, no soy miedosa, así que la respuesta, para mí, es no. Pero no puedo recomendar esta novela a quien sea aprensivo, porque quizás yo he descubierto un género nuevo con el que tenía prejuicios, y otra persona simplemente no le gustará de verdad. También tengo que aclarar que películas como La purga me generaron un mal rollo tan grande que no pasé de los cinco minutos (Y eso que me apetecía ver a Cersei Lannister en otro registro que no fuera Juego de Tronos o 300).
Volviendo a Salem’s Lot, a mí sí me ha gustado, y mucho. De hecho, creo que ha sido una de las novelas que más enganchada me ha tenido. El ambiente, la capacidad del escritor para mantener el interés, los personajes…me ha gustado todo.
Ahora me debato entre leer Cementerio de animales o IT.
No puedo acabar esta mini reseña sin recomendar un libro de vampiros que leí hace muchísimo tiempo: Déjame entrar. No sé qué he hecho con este libro, lo tenía y de repente ya no está. Seguramente lo perdí en alguna mudanza (a saber). Por desgracia, no lo encuentro ni siquiera en Amazon.

La dependienta


Título: La dependienta
Editorial: DUOMO EDITORIAL
Autor: Sayaka Murata
Nº de páginas: 176
Género: Novela contemporánea
ISBN: 9788416634620
Precio: 15,90 eur

Esta novela la elegí después de ver todas las buenas reseñas que iba acumulando. A pesar de que me gusta mucho la cultura oriental, no he leído demasiada literatura japonesa, a Murakami y poco más.
La historia se centra en una dependienta, como el nombre del libro indica, y básicamente narra sus situaciones difíciles con el día a día. Y cuando digo difíciles me refiero a que la protagonista de la novela no es una mujer que se deje llevar por la presión social. Ofrece mucha parte de su psicología, y de cómo le cuesta entender el mundo en el que vivimos. Ella lo reduce todo a un modo de actuar más lógico y no es capaz de distinguir los motivos por los que las personas se dejan llevar por un sistema tan, digamos, falso o estresante. Ella es una mujer soltera de 36 años. Esto en Japón, hoy en día es bastante desastroso para una mujer. Es un país que todavía es muy machista en este aspecto. No llega a ser como algunos rincones de la India o de Vietnam, donde existen matrimonios concertados y donde las mujeres deben abandonar el hogar para marchar con la familia del marido, pero sí que el papel de la mujer en Japón es bastante más sumiso que en Europa. Puede estudiar, no hace falta que llegue virgen al matrimonio, pero socialmente lo que se espera de ella es que al final sea una buena ama de casa antes de los veinticinco. No digo que sea malo ser ama de casa si así lo eliges, lo que no comparto es que la sociedad diga que es lo correcto para una mujer. Y a Japón, todavía le falta avanzar en este tema.
El libro me ha gustado mucho, es reflexivo y muy íntimo, pero con sus 170 páginas con letra grande, tengo la sensación de que más que una novela, han sido unas cuántas anécdotas de la protagonista. Ha sido como una versión reducida de Tokio Blues.

El día que se perdió la cordura



Título: El día que se perdió la cordura
Editorial: DEBOLSILLO (PUNTO DE LECTURA)
Autor: Javier Castillo
Nº de páginas: 456
Género: Novela negra
ISBN: 9788466346122
Precio: 9,45 eur.

Me he resistido mucho tiempo a leer esta novela por la enorme repercusión mediática que ha tenido. Voy a esquematizar lo que me ha gustado y lo que no, aunque la balanza está bastante clara:
Partes positivas: el libro engancha, es muy ágil y el escritor ha sabido ordenar muy bien los momentos de la novela para que el ritmo no decaiga.
Partes negativas: no me parece que esté bien escrito. Me habría gustado más que sus descripciones no fueran tan superficiales. Javier Castillo falla en lo que se conoce como: el escritor debe mostrar y no contar. Lo que menos me ha gustado es que he acertado uno de los dos “bombazos” finales, así que, en cierto modo, es muy predecible. No supe quién era el asesino, pero sí lo que ocurrió con la chica desaparecida en 1996. Tampoco me he llegado a creer a los personajes, es más, la parte romántica me ha parecido floja. Básicamente, una pareja adolescente se enamora perdidamente cuando ella entra en la tienda donde trabaja él, apenas intercambian unas palabras, pero de esos segundos nace un amor muy intenso y verdadero que tiempo después y pese a haber estado separados, sigue siendo igual de profundo.
Si tengo que hacer balance, diría que engancha pero que un libro bueno no es, la verdad (para mi gusto). Como he dicho, el libro consigue captar el interés, aunque no sea una novela demasiado bien escrita. De momento no voy a seguir con el resto de la saga, creo que ahora hay dos partes más. Quizás algún día, aunque con todo lo que tengo pendiente sé que acabaré por perder el interés.

Hasta aquí las reseñas de novelas que tenía pendientes. Algunas son más recientes, y otras la leí sobre marzo o abril. Quizás, recopile las del inicio de año que no llegué a reseñar. O tal vez solo hable de El ruiseñor, una de mis mejores lecturas de este 2019 junto con Una educación. De momento os dejo un medidor que me creé hace unas semanas:
·        Mejor lectura de enero: El ruiseñor
·        Mejor lectura de febrero: Una educación
·        Mejor lectura de marzo: Circe
·        Mejor lectura de abril: Perdida
·        Mejor lectura de mayo: El misterio de Salem's Lot



miércoles, 29 de mayo de 2019

Reflexión: rotura de cristales



Feliz miércoles a todos. Ya comenté que me he dado cuenta de que últimamente sólo me he centrado en reseñas. Ya no publico relatos ni hablo de autores, ni comento películas ni series a menos que las esté comparado con la novela que reseño. Pero quiero que esto cambie.
Por eso me he propuesto también escribir alguna reflexión de vez en cuando. Porque a veces… pues me da por pensar en cosas de la vida.
Intentaré escribir dos entradas esta semana, teniendo en cuenta la triple reseña que intentaré publicar el domingo sobre: Otra vuelta de tuerca, Circe y El misterio de Salem’s Lot (mucho terror estoy viendo en mis lecturas últimamente)
La primera reflexión del blog se la voy a dedicar a la novia de América. O la que fue durante un tiempo. ¿Quién no conoce a Julia Roberts? ¿Quién no ha visto Pretty Woman miles de veces?
Yo era de las niñas que veía hasta el aburrimiento Pretty Woman y Dirty Dancing. Cada vez que la emitían por la tele, ahí estaba yo. No me cansaba, y casi me las sabía de memoria.
Para mí, Julia Roberts es una actriz que siempre ha estado ahí, todo el mundo la conoce, aunque no te guste el cine, sabes quién es. Es tan alta, tan guapa, con esas piernas kilométricas y ese pelo brillante. ¿A quién no podía gustarle la encantadora Vivian Ward?

Ahora voy a hacer un inciso. En Cómo conocí a vuestra madre, hay un capítulo en el que Ted Mosby sale con una chica que habla demasiado. Él, cegado de amor, permanece ajeno y feliz a este defecto, hasta que sus amigos se lo exponen abiertamente. Y entonces, es cuando él toma consciencia, y se produce la famosa “rotura de cristales”, que es como el nombre indica, escuchar un cristal romperse para no volver a recomponerse nunca más. A partir de ahí, a Ted le irrita el terrible defecto de su novia, lo cual provoca que la relación no dure mucho más.


Rotura de cristales: advertir de repente el defecto de alguien a quien idolatras, con la terrible consecuencia de no poder soportar a la persona nunca más.

Y ¿A qué viene esto? Pues a que yo he sufrido recientemente una rotura de cristales con Julia Roberts.

En mi último año de instituto se estrenó Notting Hill. La vi montones de veces con mis amigas. Nos encantaba la historia de amor ambientada en Londres, porque claro, también estábamos enamoradas de todos los miembros de Take That, que también eran ingleses. Así que Londres molaba mucho. Algún día iría a Notting Hill, vería el cambio de guardia, me haría una foto en una de esas cabinas rojas, y subiría al metro repitiendo Mind de gap, Mind the gap... Además, las comedias americanas nunca han sido lo mío, pero las comedias inglesas, con ese humor tan particular…eso era otra historia. Además, en Notting Hill salía Hugh Grant, ¡qué carisma! Hacía de él mismo, porque Hugh Grant solo tiene un registro, y es interpretarse a él.  Y qué decepción cuando lo encontraron con una prostituta y le fue infiel a Elizabeth Hurley.
Pero, en fin, no sé cuántas veces escuché When you say nothing at all, y cuántas veces vi el videoclip de aquel chico rubio, del cual ahora no recuerdo ni el nombre ni la cara, sentado en el banco del amor de Julia Roberts y Hugh Grant.
Resumiendo, la película me encantaba, era mi cuento de hadas en la época de bachillerato.


Hace poco volví a ver la película. Y no me gustó tanto. No me pareció tan buena, incluso me pareció más triste que cómica. Los personajes están estancados emocionalmente. También pensé que quizás, después de haber visitado Londres cuatro veces, Notting Hill no es un lugar tan maravilloso, ni siquiera es el rincón más interesante de Londres. Es bonito, pero solo tiene un mercadillo que abre los sábados y la típica calle famosa. Así que terminé la película con cierta sensación de frialdad, pensando que quizás antes yo era muy impresionable.

Hace unos días vi (o intenté ver) una película llamada Come, reza, ama. Tuvo mucho éxito en su día y el libro también. El argumento me llamaba mucho la atención: una chica americana llega a su límite emocional, decide abandonar su vida y marcharse a Asia de viaje espiritual.

¡¡Guaaauuuu!! ¡Con las veces que he soñado yo con irme un tiempo!

Lo que no esperaba, era que el argumento de Come, reza, ama (sobre todo come) tardaría en despegar, que antes de que la novia de América decidiera dejarlo todo, tuviera que resolver varios problemas absurdos del primer mundo, y que pasaría un tiempo en Italia viviendo de no sé ahorros, ya que al marcharse de Estados Unidos estaba arruinada. No importa que no tenga dinero. Julia Roberts dedica su tiempo en Italia a comer en restaurantes y a efectuar escapaditas por todo el país.
Entonces es cuando se vuelve a agobiar (muy estable no es) y decide marcharse a Asia. Yo no sé con qué pagó el billete, pero abandona Europa y se va rollo viaje espiritual.
Y aquí viene el colmo de los colmos. La película se convierte en un catálogo de viajes de cualquier agencia de barrio. Necesito aclarar una cosa: cuando te vas a viaje espiritual, no eliges los lugares más turísticos, sino que buscas algo diferente, más auténtico.
Yo conozco bastante bien Asia, y si alguien más lo conoce podrá opinar que Bali es un lugar masificado de turistas. En este sentido se da la mano con Tailandia. Quiero decir que, aunque hay rinconcitos diferentes, la mayoría de palmeras y de columpios y de cocos y de chiringuitos de Bali, están estratégicamente colocados para que te hagas una foto muy guay que seguramente acabará en Facebook. No critico las fotos de postureo, que yo también tengo algunas así, es lo que hay…sólo digo que existen otros lugares mucho más auténticos en Asia en los que un retiro espiritual habría resultado más creíble. O al menos, podría mostrar la cara menos turística de Indonesia. Pero claro, ya he dicho que la película es un catálogo de agencia.


Al final no la vi entera. No sé qué ocurre con Javier Bardem, ni me interesa demasiado. Quité la película porque tenía más sueño que intriga.

Al día siguiente, cuando expliqué que había sido incapaz de ver entera Come, reza, ama (sobre todo come, come mucho) alguien me dijo: es que Julia Roberts estropea la película. Como esa peli de Hugh Grant que te gusta tanto. También la estropea.
Y entonces fue cuando ocurrió la rotura de cristales.

Notting Hill no me había gustado la última vez porque ella era inexpresiva. No gesticula y deambula triste y sumisa con esa imagen de chica súper recatada.
Y en Come, reza, ama (sobre todo come, come mucho hasta que las arterias se te saturen) su personaje me cayó un poco mal.
Y entonces empecé a repasar…Incluso ella es el peor personaje de Closer. Y ni comparación con Cameron Díaz en La boda de mi mejor amigo.
Para rematarlo, la conversación terminó con un: Julia Robert es la Ben Affleck de las actrices.
No sé si Julia Roberts es tan inexpresiva como el nuevo Batman, creo que no, pero debería ver Pretty Woman otra vez. Y esta será la prueba del fuego. O los cristales se reconstruyen, o quedarán rotos para siempre.



Y hasta aquí mi primera reflexión.
Para terminar, quiero aclarar que no digo que Julia Roberts sea mala actriz ni que Come, reza, ama (sobre todo come, come hasta que no queden espaguetis en el mundo) también lo sea. Hay muchas personas a las que esta película le gusta mucho. Sólo digo que no está hecha para mí.

Si alguien quiere leer o ver una película sobre un auténtico retiro espiritual, os dejo una recomendación:



Into the Wild, o si preferís su título en castellano: Hacia rutas salvajes.
Los que conozcáis la historia, quizás me diréis que tampoco hace falta llevarlo tan lejos…

lunes, 20 de mayo de 2019

Tres reseñas: La biblioteca en llamas, Perdida, El perro de los Baskerville




Hola a tod@s!
Hace tiempo me propuse publicar una reseña de cada una de mis lecturas, me haya gustado o no, pero cumplirlo resulta bastante difícil. Esta vez se me han acumulado tres, así que he decidido unirlas en una sola entrada. Sé que, si pretendo hablar de cada uno de los libros que leo, en más de una ocasión no me quedará más remedio que unir las entradas en una sola, porque no creo que pueda llegar al nivel de publicación que esto requiere.
Pero lo importante es poder compartir la opinión de mis lecturas.
También me he dado cuenta de que hace mucho que no publico ningún relato, y espero poder retomarlos en breve.

Estoy muy contenta con los últimos libros que he leído, porque los tres me han gustado bastante, aunque como siempre, hay alguno que destaca de los demás. Creo que estoy aprendiendo a saber qué puede gustarme más y qué menos, porque últimamente no me estoy llevando decepciones.

Aquí os dejo la opinión de estas tres novelas:

La biblioteca en Llamas, de Susan Orlean.



Hace ya varios días terminé de leer este libro, que venía en la cajita mensual de Bookish.es, con quien colaboro.
Al empezar a leerlo me di cuenta de que el formato no acababa de ser el de una novela. La autora proporciona muchísima información sobre la investigación que llevó a cabo para poder escribir este libro.
La verdad es que lo he disfrutado mucho, no se me ha hecho pesado y lo he encontrado muy interesante, ya que desconocía todo lo relacionado con lo que aquí se explica.

Sinopsis: el 29 de abril de 1986, la biblioteca de Los Ángeles sufrió un grave incendio en el que se perdió información relevante y libros únicos. Fue un suceso devastador, pero la noticia quedó eclipsada enseguida por otro acontecimiento al otro lado del mundo: el accidente nuclear de Chernóbil.
Susan Orlean, la autora de este libro, cuestiona quién podría haber sido capaz de cometer un acto así, de querer incendiar la biblioteca de Los Ángeles.
Insisto en que no acaba de ser una novela, y en el libro se ofrece muchísima información. Si os atraen este tipo de lecturas, lo vais a disfrutar.

A mí, personalmente me ha gustado, aunque mi primera impresión, al ver la portada, fue negativa.
No suelo elegir este tipo de lecturas, así que me alegro de que Bookish.es me lo haya enviado.

Puntuación en Goodreads: 4/5 estrellas

Perdida, de Gillian Flynn



Hace varios meses reseñé Heridas abiertas, de Gillian Flynn. Expliqué lo mucho que me había gustado y que la colocaba como la mejor novela que había leído en 2018. Si no la primera de la lista, sí la segunda.
Decidí leer Perdida, novela que pasó meses y meses en mi estantería. Y la verdad, no sé por qué. Pensaba que era imposible que la autora pudiera escribir una historia que me gustase más que Heridas abiertas, pero declaro Perdida como mi thriller preferido.
El argumento gira entorno a la desaparición de una mujer, Amy Elliot, antigua estrella de libros infantiles escritos por sus propios padres. Desaparece la noche de su quinto aniversario de bodas en una situación violenta, y como suele ocurrir en estos casos, su marido, Nick, se convierte en el principal sospechoso.
La historia alterna capítulos narrados por Nick ubicados en el presente, con otros que hacen referencia al diario de Amy, el cual había comenzado a escribir meses antes de su desaparición. Aquí nos hacemos una idea de la vida en pareja que mantenían.
Lo que me gusta de Gillian Flynn no es tanto la trama en sí, sino el modo en el que va desmenuzando los sentimientos de los personajes hasta exponerlos como vulnerables, miserables y despreciables.
Existe una película de esta novela, protagonizada por Ben Affleck. Tras leer el libro he intentado verla, pero no la encuentro ni en Netflix, ni HBO. Así que no puedo compararlas, sólo fiarme de los comentarios que he escuchado acerca de la adaptación, los cuales son buenos, pero no tan espectaculares como la novela.

Puntuación en Goodreads: 5/5 estrellas

El perro de los Baskerville, Arthur Conan Doyle




Hacía mucho tiempo que quería leer a Arthur Conan Doyle. Para ser precisa, hace tiempo que quería leer alguna de las aventuras de Sherlock Holmes. Soy muy seguidora de la serie de Benedict Cumberbatch y Martin Freeman. Incluso después me he hecho seguidora de ellos como actores. Como ya me gustaba ese aspecto londinense actual que ofrecía la serie, muy underground y un tanto new british pop, me resistí a cambiar mi percepción de la historia. Pero recientemente ha salido publicada una colección de clásicos ilustrados de Alma editorial, entre los cuales se encuentran Anna Karenina, Las mil y una noches, Madame Bovary, Los cuentos de los Hermanos Grimm, Frankenstein… y muchos más. El caso es que tengo varios libros de esta colección y vi la oportunidad de leer El perro de los Baskerville.
Sorpresas en esta historia me he llevado pocas, porque el segundo capítulo de la segunda temporada de Sherlock es precisamente este libro, pero aun así me ha encantado. Me ha gustado muchísimo la manera de escribir de Conan Doyle, y su manera de describir el páramo donde, supuestamente, un perro gigante y fantasmagórico ataca a algunos miembros de la familia Baskerville.
Es cierto que el modo en el que Sherlock Holmes va superando pista tras pista parece un poco obsoleto, un tanto infantil dado que ahora somos menos puritanos y actualmente estamos bombardeados de thrillers y de suspense. Pero el autor sabe mantener la tensión y el interés de la historia en todo momento. Por no hablar de que introduciendo una fábula sobre un perro gigante y terrorífico que ataca en el páramo, está creando un entorno sumamente atractivo. Al menos para mí.
Como ya he empezado con este autor, o con el personaje, según se mire, y me ha gustado, no me apetece parar, así que el próximo libro de Sherlock Holmes que lea será Estudio en escarlata (primer capítulo de la serie de Benedict Cumberbatch).

Puntuación en Goddreads: 4/5 estrellas.

Espero poder reseñar pronto otras novelas que he leído durante estas semanas, como Circe y Otra vuelta de tuerca.