lunes, 20 de septiembre de 2021

Carta de una desconocida

EDITORIAL: Narrativa del Acantilado, 21

TITULO: Carta de una desconocida

AUTOR: Stefan Zweig

TRADUCTOR: Berta Conill

ISBN: 978-84-95359-47-6

PÁGINAS: 72

 <<Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya, aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora>>.

R., un famoso escritor, regresa a Viena después de pasar unos días en la montaña. Al llegar a casa, su mayordomo le entrega una misteriosa carta de veinticinco páginas redactadas por una mujer que no conoce. O eso es lo que él cree. Precisamente, este resulta ser el eje de la novela, porque ¿Cómo puede alguien olvidar el rostro de una persona que ha permanecido tan cerca en diversas ocasiones?  

<<Mi hijo murió ayer. Durante tres días y tres noches he tenido que luchar con la muerte que rondaba a esa pequeña y frágil vida. Permanecí sentada al lado de su cama cuarenta horas, mientras la gripe agitaba su pobre cuerpo ardiente.>>

Así empieza la carta de la mujer desconocida. A lo largo de las páginas, ella le relata los años de invisibilidad sufridos a causa su indiferencia. A medio camino entre el reproche y una declaración de amor casi obsesiva, ella le revela cómo se conocieron, cuando era una adolescente tímida que vivía en su mismo rellano, en su mismo edificio, y cómo después, de adulta, ya viviendo en otro lugar, lo buscó y, todavía enamorada, forzó varios encuentros. Pero él no consiguió reconocerla cada vez que coincidían. Lo que sí mostró fue interés por su juventud y su apariencia atractiva, lo cual lo llevó a desplegar toda su amabilidad de mujeriego, pero sin llegar a diferenciarla del resto de sus esporádicas conquistas.

<<No me reconociste, ni entonces, ni en ningún otro momento, nunca me has reconocido. ¿Cómo te puedo describir la decepción de aquel instante? Por primea vez fui consciente de estar predestinada a que no me reconocieras durante toda mi vida, esa vida con la que ahora estoy acabando; desconocida para ti, aún no sabes quién soy.>>

 Sin duda lo que destaco de esta novela es el estilo bello y poético que tiene el autor. La capacidad de recrear el desconsuelo y la devoción de la mujer desconocida (nunca llega a revelarle su nombre) y plasmar un amor capaz de perdurar en el tiempo. Aunque más que amor, lo considero una obsesión, y por este motivo me ha causado algo de rabia que la mujer lo abandonase todo cada vez que él le ofrecía una hora de su tiempo. Pero entiendo que aquí reside la esencia de la novela y precisamente lo que el autor pretendía transmitir: con qué indiferencia vive quien lo tiene todo sin plantearse el daño que genera a quien todo lo puede perder.

<<Porque a ti, ciertamente, sólo te gustan las cosas fáciles, juguetonas, nada pesadas, tienes miedo de inmiscuirte en un destino ajeno. Lo que quieres es entregarte a todos, al mundo, no quieres ninguna víctima>>.

Este ha sido mi primer acercamiento a Stefan Zweig y sin duda, planeo seguir adentrándome en su obra. No tengo ni idea de cuál será el siguiente libro, pero estoy segura de que me compraré tres o cuatro para tenerlos de reserva. Como mucho, puedo sufrir un empacho de Zweig. Pero escribe de un modo tan dulce y bonito que ahora mismo me parece difícil que esto ocurra.


martes, 14 de septiembre de 2021

La leyenda del jinete sin cabeza - Reseña

 

A estas alturas casi todo el mundo conoce La leyenda de Sleepy Hollow o La leyenda del jinete sin cabeza. Parte de la fama es gracias a la película de 1999 dirigida por Tim Burton y protagonizada por Johnny Depp.

Tras ver la película en mi adolescencia, quedé obsesionada por todo lo místico que envuelve la historia. Aun así, no ha sido hasta ahora que he decidido leer el libro. El relato, considerado de terror,  fue escrito por Washington Irving en 1820 y publicado en su colección de cuentos The Sketch Book of Geoffrey Crayon.

La historia nos habla de un antiguo soldado hesiano que perdió la cabeza a causa de un disparo durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Su fantasma decapitado vaga por las noches a lomo de su caballo, tratando de recuperar su cabeza perdida.

Está ambienta en el valle Sleepy Hollow, un asentamiento neerlandés, y llamado así por la sensación de sopor que produce a causa del ambiente tupido de la niebla, y tiene como protagonista a Ichabod Crane, el refinado y asustadizo profesor de la escuela.

La trama se desencadena cuando Crane acude una noche a la fiesta que Baltus Van Tassel, un granjero rico de Sleepy Hollow, organiza en su mansión. Allí se encuentra su hija, Katrina: guapa, rica pero también caprichosa. Ichabod, enamorado de ella, decide declararle su amor esa misma noche. Pero en la fiesta se encuentra Abraham "Brom Bones" Van Brunt (así todo seguido, cuesta un poco de pronunciar), un rudo y experto jinete que también está enamorado de Katrina. Por este motivo, toma a Ichabod como enemigo. Con el fin de ridiculizarlo y alejarlo de Katrina y la esfera popular, Brom y sus “amigotes” aldeanos asustan al ingenuo Ichabod con leyendas que circulan por Sleepy Hollow. La de El jinete sin cabeza es la que obtiene mayor efecto en el siempre asustadizo profesor. Y hasta aquí puedo contar sin hacer spoiler, ya que la acción y lo importante de la trama se desencadena justo después…


Lo cierto es que ahora, tras haber dejado reposar unos días la historia en mi mente, debo decir que me decanto por una valoración negativa. A me veces ocurre, cuando no tengo claro si una obra me ha gustado o no, el paso de los días me acaba posicionando. 

Merece la pena destacar la ambientación. El lugar es fantástico, misterioso, lleno de niebla, oscuridad, tenebrosidad, leyendas y supersticiones. También la originalidad de que un fantasma decapitado merodee a caballo por las noches. Pero la historia no llega ni a relato. Más bien se queda en lo anecdótico, ya que, excluyendo las descripciones tipo inventario de los personajes, se centra en lo sucedido la noche de la fiesta en casa de Baltus Van Tassel. Para ser calificado como terror, el miedo que genera es prácticamente nulo. Y no solo esto, a mí no me ha suscitado la más mínima tensión. Para colmo, El jinete sin cabeza tiene un protagonismo bastante escaso. Me he quedado con ganas de mucho más.



Tampoco me ha caído especialmente bien el personaje de Ichabod Crane, aprensivo, muy miedoso, pero a la vez engreído porque considera que sus conocimientos y su sabiduría lo convierten en alguien superior a los hombres rudos del pueblo. Por no mencionar lo zalamero y pesado que resulta con las mujeres. Llega a admitir que su estrategia para ligar es hacerse pasar por un cotilla para ser aceptado por ellas, caerles en gracia y que así lo inviten a sus reuniones.

Dicho esto, la película de Tim Burton me parece infinitamente mejor que el relato de Washington Irving.

Aun así, como ya he dicho antes, me sigue fascinando lo místico de la historia, y tras investigar, he descubierto algunas curiosidades:

·        En el siglo XVIII los soldados hesianos fueron mercenarios alemanes contratados por el gobierno británico y destinados al servicio paramilitar. Parece ser, que a Inglaterra le resultaba más económico contratar los servicios de soldados alemanes que destinar dinero a ampliar el propio ejército. En la Guerra de la independencia, lucharon unos 30.000 soldados Hesianos para los británicos. Como muchos de ellos eran reclutados a la fuerza por el gobierno o su servicio solo tenía interés monetario (vamos, que les daba igual luchar por un bando que por otro mientras les pagasen), cuando los soldados americanos los apresaban, en lugar de matarlos les daban la oportunidad de cambiar de bando y combatir entonces por América. La oferta incluía veinte hectáreas de tierra al terminar la guerra, con la obvia posibilidad de asentarse en ese nuevo país. Y ellos aceptaban, claro.

 

·        Jonathan Crane, el supervillano enemigo de Batman guarda una gran semejanza con el personaje Ichabod Crane. Ambos son estudiosos y cultos, y comparten una apariencia larguirucha. Además, Jonathan Crane, una vez convertido en Espantapájaros se vale de toxinas para expandir el miedo en sus víctimas. Este miedo es normalmente ilusorio, por lo que recuerda a la leyenda de El jinete sin cabeza, ya que el fantasma tiene su raíz en los cuentos que se transmiten entre los aldeanos de Sleepy Hollow.

 

·        La historia tiene un final abierto que da pie a diversas interpretaciones.

 

·        El lugar existe. Sleepy Hollow es una villa situada en Mount Pleasant, a unos 50 km al norte de Manhattan. Se puede visitar la iglesia Old Dutch Church, la cual aparece en el relato de Washington Irving. También se encentra el cementerio de Sleepy Hollow, donde está enterrado el autor.

 

                                                                        La imagen está sacada de Google

A veces empatizamos más con una historia y otras menos. En mi caso, me siento más atraída por todo lo que envuelve la leyenda, ya sea la película, el lugar físico o la fábula de un jinete decapitado que busca su cabeza siglo tras siglo, que por la obra en sí. Parte de mi decepción viene de lo mucho que esperaba de la lectura. Aun así, no descarto seguir leyendo a Washington Irving. Quizás con menos expectativas disfrute más otro de sus relatos.

Si alguien me pregunta si recomiendo leer o no La leyenda de Sleepy Hollow, diré que sí, que merece la pena. Apenas tiene 70 páginas con letra grande. Pero también diría que mejor lo busque en la biblioteca, o adquiera el libro con el resto de relatos del autor. Tengo la impresión de que, leyendo el conjunto de relatos, ahora tendría la sensación de haberme adentrado en una lectura más completa.

martes, 7 de septiembre de 2021

37 años sin Truman Capote

 

El pasado 25 de agosto se cumplieron 37 años de la muerte de Truman Capote.
Siempre he dicho que al leer A sangre fría supe lo que significa ser una gran obra. Es verdad que anteriormente había leído otras novelas y algunos clásicos que me habían entusiasmado, pero con Truman Capote detecté lo que encarna al magnífico escritor.

Quizás fue la primera vez que leía fijándome en los destalles, pero fui consciente del retrato que Capote creaba de los personajes sin la necesidad de una descripción superficial. Porque, en realidad, este es el reto del buen escritor, describir sin parecer que lo haces, expresar lo máximo recurriendo al menor número de palabras posibles.  En ese sentido, Capote me marcó como lectora y supuso un antes y un después para mí y mis preferencias literarias. Con él empecé a leer vigilando las palabras, su estilo. Por esto, creo que A sangre fría es un libro que todo aquel que pretenda dedicarse a la escritura debería analizar.




Después de A sangre fría, leí Desayuno en Tiffany’s, otro de sus grandes clásicos. No me gustó tanto, la verdad, pero tal vez mi opinión al respecto no sea del todo válida ya que está condicionada por la admiración que siento hacia la película de Audrey Hepburn. Y claro, no es lo mismo.

 


Hace unos días, publiqué una entrada en Instagram sobre Truman Capote en la que hablaba del aniversario de su muerte. También añadí un carrusel de fotos que incluía curiosidades sobre su vida. He pensado que recuperar esta información y compartirla por aquí podría ser una buena manera de retomar la asiduidad en el blog.

Como conclusión, solo puedo decir que si no habéis leído a este magnífico escritor le deis una oportunidad. Sin duda, la merece.


 


  • Truman Capote nació el 30 de septiembre del 1924, en Nueva Orleans. 
  • Su nombre era Truman Streckfus Persons, el apellido Capote lo adoptó después, cuando su madre contrajo matrimonio con el empresario Joseph García Capote.
  • Tras el divorcio de sus padres, Truman vivió en Alabama hasta 1942, escenario que le inspiró para algunas de sus obras.
  • En esta época forjó una estrecha amistad con Harper Lee, la futura autora de Matar a un ruiseñor.
  • Después, la familia Capote se mudó a Nueva York, donde Truman empezó a trabajar para el periódico The New Yorker, a los diecisiete años.
  • Su carrera como escritor se inició en 1948 con “Otras voces, otros ámbitos” un libro que encajaba con el género gótico sureño. 
  • En 1958 se publicó Desayuno en Tiffany’s, que más tarde se llevaría al cine con Audrey Hepburn como protagonista principal.
  • En 1966, Truman Capote escribió A sangre fría, una novela que unía el periodismo con la literatura y que enseguida alcanzó el éxito y se colocó en el top de los más vendidos. 
  • A sangre fría narra el crimen de la familia Clutter, un suceso real ocurrido en Holcomb, Kansas, en 1959.
  • No es ningún secreto que el autor era asiduo a las fiestas y amigo de diversas estrellas de Hollywood, artistas y diseñadores entre otros famosos. 
  • El 28 de noviembre de 1966 se celebró la “Black and White Ball', una fiesta de máscaras (casi podría considerarse la fiesta de las fiestas) que el escritor organizó en el Hotel Plaza de Nueva York y que reunió a la élite social de la época. 


  • Capote falleció el 25 de agosto de 1984 en Los Angeles, a los 59 años de edad. 
  • Su cuerpo tiene sepultura en el Cementerio Westwood Village Memorial Park.
  • En “Música para camaleones” se retrató así mismo con la célebre frase: “Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio”.


domingo, 5 de septiembre de 2021

Estoy de vuelta

 


Hola a tod@s. 

Han pasado dos años desde que publiqué la última entrada en este blog. Dicho así es mucho tiempo, aunque a mí me ha parecido poco. Quizás es que nunca he llegado a desvincularme del todo, de vez en cuando os he ido leyendo y siempre he sabido que terminaría retomando esto de ser blogger :)

En este tiempo han sucedido muchas cosas, pandemia incluida. Espero que todos vosotros y vuestras familias os encontréis bien y que, si os habéis llegado a contagiar en algún momento, no haya sido de gravedad. 

Por suerte, en mi familia no ha habido casos de covid, y todo este tiempo he trabajado desde casa. Así que puedo decir que estos meses he estado bien. 

Pero no todo se ha centrado en el covid, el confinamiento y el teletrabajo, en mi caso también ha habido alguna novedad. El pasado 9 de julio nació Ian, un niño muy grande, tranquilo y dormilón, para compensar con el terremoto de su hermana. 

Os dejo una foto para presentaros a este niño que pesó 4,600 kilos (tened en cuenta que yo no soy precisamente alta, ni grande, así que es toda una proeza, os lo aseguro ja, ja, ja).



Tener dos hijos pequeños (Claudia cumplirá dos años el próximo miércoles) es agotador. Quienes sois padres o madres sabéis de qué hablo. Así que ahora mi tiempo está más limitado que nunca. Vivo en un estado de prisas y parones, pero que, sin duda, merece la pena. Últimamente he aprendido a centrar mi atención en cada momento, también a situarme, a priorizar, a que no me importen las ojeras, y a mejorar mi capacidad de organización. Tengo la sensación de que cada vez la vida va más deprisa y de que vivo en algo parecido a ese capítulo de Doctor Who en el que no puedes pestañear. La diferencia es que yo no veo ángeles de piedra que se me acercan cuando pestañeo, sino que me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo cada vez que cierro los ojos. Y la verdad es que ojalá no pestañear para no perderse nada.


En fin, hace tiempo que tenía ganas de volver a mi blog, a este espacio tan mío en el que puedo comentar con vosotros todos los temas que tenemos en común. 

¡Un beso enorme! 

Ahora sí, ¡estamos en contacto!



jueves, 26 de septiembre de 2019

Una entrada diferente





Feliz jueves a todos.



Espero que hayáis tenido un gran verano y que hayáis podido disfrutarlo y desconectar de la rutina.

Como he indicado en el título, ésta va a ser una entrada distinta a todas las anteriores. No voy a reseñar El Principito (aunque a veces piense que podría reflexionar durante horas sobre este cuento infantil).

Esta entrada es para deciros que no me queda más remedio que despedirme unos meses. Solo será una ausencia temporal, y como siempre digo cuando hago un parón, de vez en cuando me iré pasando por vuestros blogs.

El motivo de mi descanso es la falta de tiempo, cómo no, y el por qué necesito un par o tres meses de ausencia no es el libro de El Principito, sino los pies que aparecen en la foto.

Algunos de vosotros ya lo sabéis, pero para los que no os tengo en redes sociales, el pasado 8 de septiembre fui madre. Durante el verano y gran parte del embarazo pensé que en los momentos en los que el bebé durmiera podría escribir, leer y dedicarme al blog. Casi todos los que me leéis sois padres/ madres, así que no hace falta que me digáis que mis planes eran demasiado optimistas (lo he aprendido solita ja,ja,ja).

Aunque no vaya a escribir entradas durante unos meses, tengo varias reseñas guardadas que publicaré a la vuelta. Estas semanas de verano he descubierto a nuevos autores de los que tengo ganas de hablar, y también he escrito alguna que otra reflexión. Como agosto lo he pasado de baja y poco podía hacer estando embarazada de ocho meses, he leído muchísimo (8 libros en julio y 15 en agosto, un récord que jamás batiré).

Instagram es mucho más fácil de gestionar, es más rápido que el blog por motivos de calidad y dedicación. Las reseñas allí no son tan extensas, así que en IG sí seguiré activa.

Hace un tiempo David Rubio escribió un relato en el que el protagonista, a punto de ser padre, debate con su mujer sobre la futura habitación del bebé. Él no quiere deshacerse de los queridos cómics, pero el bebé necesita una habitación, ¿no? Cuando lo leí me sentí muy identificada, porque por entonces yo también había entrado ese dilema. ¿Qué hago con mis libros, mi escritorio, mis fricadas? Al final mi rinconcito se ha mantenido intacto, y la habitación se ha montado en otro sitio, pero esa es otra historia. En ese sentido, he tenido más suerte que el protagonista del relato de David.

Hasta aquí mi entrada diferente, nos vemos a la vuelta, aunque como he dicho, me iré pasando por vuestros blogs de vez en cuando porque me gusta leer vuestros relatos y  recomendaciones, traten de libros, cine, reflexiones, recetas de cocina o maquillaje.



Y para terminar, no puedo despedirme sin presentaros a Claudia.




¡¡Un besazo a todos!!

lunes, 10 de junio de 2019

Club de lectura


Feliz lunes a todos.
La entrada de hoy es un poco diferente, ya que voy a hablar de un club de lectura en el que he empezado a participar. En realidad, me he apuntado a dos, pero el segundo no lo he empezado todavía.
Siempre he imaginado los clubes de lectura de un modo muy peliculero. En mi imaginación tenían formato de película americana. Es decir, unas cuantas señoras sentadas en círculo, comiendo pastitas acompañadas de café aguado mientras hablan de Jane Austen o Daniel Steel. Sospechaba que esto solo estaba en mi mente, y quise decidirme a probar.
Asistí por primera vez el sábado pasado, por la mañana, y me sorprendió la variedad de personas que acudieron. La verdad es que también hubo pastitas, pero porque era el cumpleaños de una de las organizadoras y quiso ser detallista.
Este club se celebra cada dos semanas, y lo que tiene de diferente es que no se habla de un libro previamente estipulado, sino que cada uno de los participantes recomienda una lectura a los demás. La que le apetezca. Puede ser un libro que acaba de leer, un libro que leyó hace años y le marcó, un libro que para nada recomienda. Es tema libre. El resto de participantes opina: si lo ha leído o no, o que le parece en general el autor, si no lo conocía y le ha llamado la atención.
Reconozco que asistí un poco con la intención de probar. Pensé que si no me gustaba se solucionaba con no volver. Y la verdad es que me lo pasé bien, me gustó la variedad de novelas que se recomendaron en cuanto a género y los temas que surgieron.
Respecto a libros recomendados, el primero me sorprendió porque fue La biblioteca en llamas, de Susan Orlean. Hace poco lo reseñé en una de mis entradas. Era un libro que había recibido por la colaboración de Bookish. Ya os expliqué que, aunque a simple vista no me gustó la portada por lo estridente, y la sinopsis de la contraportada me pareció demasiado extraña, después su lectura me sorprendió para bien. A la chica del club de lectura le había gustado también, lo había cogido de la biblioteca y estaba encantada con la lectura. Ella, a diferencia de mí, se había sentido atraída por la portada, y al ojearlo sintió curiosidad.
Después, me gustó que el resto de asistentes sintiera interés por el libro. Creo que de verdad merece la pena leerlo.
Inmediatamente se habló de ciencia ficción, haciendo hincapié en Ursula K. L Guin y La Rueda Celeste. Este libro también lo he leído, y la autora, para mí, está en el top de escritores de ciencia ficción junto con Ray Bradbury e Isaac Asimov. Como inciso, diré que he tenido mis ciclos lectores. Durante una época sólo leía novela histórica, y así estuve unos dos o tres años. Antes de esto, me había sumergido en la ciencia ficción. Fue cuando descubrí a Isaac Asimov, y todos los clásicos como Un mundo feliz, 1984, etc etc).
Después de esto, en el club, llegaron Henry James, Stephen King y Murakami. Quizás esta fue la parte más comercial en cuanto a recomendaciones.  Yo, recomendé Una educación, de Tara Westover, novela que reseñé en este blog hace varias entradas. De momento, ha sido la mejor lectura que he realizado este año.
Pero lo mejor de lo mejor, es que además de compartir ideas, el sábado me marché a casa con un par de recomendaciones que no quiero dejar pasar:

 

 SAPIENS (DE ANIMALES A DIOSES), de YUVAL NOAH HARARI




Este libro lo tengo en mi estantería de casa, pendiente de leer. Me lo había recomendado una compañera del trabajo y me había llamado mucho la atención. Es un libro de no ficción, que expone un resumen de la historia de la humanidad. Ahora, con lo que explicó el chico que lo propuso, me han entrado más ganas de leerlo.

Os dejo la sinopsis de la contraportada:

Hace 70.000 años al menos seis especies de humanos habitaban la Tierra. Hoy solo queda una, la nuestra: Homo Sapiens. ¿Cómo logró nuestra especie imponerse en la lucha por la existencia? ¿Por qué nuestros ancestros recolectores se unieron para crear ciudades y reinos? ¿Cómo llegamos a creer en dioses, en naciones o en los derechos humanos; a confiar en el dinero, en los libros o en las leyes? ¿Cómo acabamos sometidos a la burocracia, a los horarios y al consumismo? ¿Y cómo será el mundo en los milenios venideros?
En Sapiens, Yuval Noah Harari traza una breve historia de la humanidad, desde los primeros humanos que caminaron sobre la Tierra hasta los radicales y a veces devastadores avances de las tres grandes revoluciones que nuestra especie ha protagonizado: la cognitiva, la agrícola y la científica. A partir de hallazgos de disciplinas tan diversas como la biología, la antropología o la economía, Harari explora cómo las grandes corrientes de la historia han modelado nuestra sociedad, los animales y las plantas que nos rodean e incluso nuestras personalidades. ¿Hemos ganado en felicidad a medida que ha avanzado la historia? ¿Seremos capaces de liberar alguna vez nuestra conducta de la herencia del pasado? ¿Podemos hacer algo para influir en los siglos futuros?

EL INFORME DE BRODECK, DE PHILIPPE CLAUDEL


De esta novela no tenía conocimiento, pero ha pasado a estar en mi lista de pendientes.

Os dejo la sinopsis que aparece en la contraportada:

Apenas ha transcurrido un año desde el final de la guerra cuando una muerte rompe la tranquilidad de un pequeño pueblo perdido en las montañas. El único extranjero del lugar, a quien llaman Der Anderer (el Otro, en alemán), ha sido asesinado y todos los hombres de la localidad se confiesan autores del crimen. Todos menos Brodeck, el encargado de redactar un informe sobre lo sucedido «para que quienes lo lean puedan comprender y perdonar». Así pues, Brodeck entrevista a los hombres más importantes del pueblo: el cura, el dueño de la fonda, el alcalde... Y cuando este último le advierte de que «no busque lo que no existe; o lo que existió, pero ya no existe», Brodeck comprende que no le conviene saber demasiado. Sin embargo, la redacción del informe lo obliga a interrogar y a interrogarse, lo que a la postre puede suponer una amenaza para él y su familia. Autor de Almas grises, La nieta del señor Lihn y Aromas, Philippe Claudel está considerado uno de los mejores novelistas franceses de su generación. Con esta novela (ganadora del Premio Goncourt des Lycéens) Claudel renueva su exploración de los recodos más sombríos del ser humano y sus complejos mecanismos.

 Y ahora voy a explicar una anécdota. Más bien, lo que pasó fue que una de las recomendaciones me hizo reflexionar sobre mi propia opinión acerca de uno de los grandes clásicos de la historia.
Una chica recomendó Cumbres Borrascosas. E inmediatamente añadió: “es que me gusta el salseo”. Yo esta expresión, “salseo” (y no sé si me equivoco y que alguien me corrija si es así) la entiendo como noticias del corazón, Sálvame de Telecinco, o programas en los que los famosos venden un poco su vida a cambio de fama.
Enseguida le pregunté si había leído a las hermanas de la autora, refiriéndome a las otras dos Brontë, y me respondió que estaba en ello. Que había empezado Jane Eyre.
Y aquí es cuando yo no contesté, quizás porque no tengo la suficiente confianza todavía. Pero os explico todo, o una parte, de lo que pasó por mi cabeza en ese momento.
Leí Cumbres borrascosas hace muchos años. Y me gustó. La recuerdo como una historia de amor de esas que duran en el tiempo, intensa, pasional, etc. etc...
Intenté hacer relectura hará un par de meses y no pasé de la página setenta. No es que me pareciera mala, la novela está bien escrita, claro, pero es que me cansé de tanta locura entre personajes, de tanta auto destructividad. La chica del club había descrito muy bien el libro diciendo “me gusta el salseo”. Pues sí, con la relectura, tuve la sensación de que los personajes de Cumbres Borrascosas darían el perfil para cualquier revista del corazón. Creo que he superado la etapa del te quiero, te odio, te quiero, te odio, y te quiero porque te odio. Los personajes me parecieron tóxicos, un poco tarados. Pero insisto en que, aun así, es una lectura obligatoria en algún momento de la vida. Lo abandoné porque ya me conocía la historia, sabía lo que pasaba con los personajes. De no ser así, habría seguido con la lectura porque creo que la oportunidad, sí la merece. Lo bueno del libro, también es esa ambientación un tanto gótica, muy dramática. Quizás es que últimamente tengo la mente más puesta en thrillers y como ya sabéis, en Stephen King, o en otros tipos de dramas más sociales y realistas como La hija de la española o Una educación, y por eso la relación egoísta y destructiva entre la señorita Catherine Earnshaw y el señor Heathcliff me enervaba.
Le pregunté si había leído a Charlotte y Anne Brontë porque ambas me gustan más que Emily. Si alguien va perdido con las tres hermanas, os dejo un resumen sobre quién es la autora de qué novela:


Emily Brontë escribió Cumbres Borrascosas.
Charlotte Brontë escribió Jane Eyre.
Anne Brontë escribió La inquilina de Wildfell Hall y Agnes Grey

No acabo de entender por qué Cumbres Borrascosas es la más famosa de las novelas de estas tres hermanas. Jane Eyre la valoro más, y Agnes Grey también. Imagino que va a gustos, claro. Catherine Earnshaw y el señor Heathcliff serían la versión del siglo XVIII de Blair Waldorf y Chuck Bass (protagonistas de la serie Gossip Girl, a la cual, reconozco, me enganché).



Hasta aquí mi aportación sobre Cumbres Borrascosas. Ahora llega el turno de las reflexiones que aparecieron entre recomendación y recomendación. Yo tengo mi opinión acerca de cada una de ellas, pero podéis decirme qué penáis sobre estos temas:

El análisis sobre el escritor.

A veces se intenta realizar un análisis de lo que el escritor ha querido expresar. Este es el trabajo del crítico literario, pero en más de una ocasión, el propio autor reconoce que o bien no pretendía decir eso, o simplemente, no pretendía decir nada. Yo pienso que se analiza demasiado, y se da mil vueltas a una frase. Evidentemente, el autor siempre está influenciado por lo que ha leído y vivido. Pero de ahí a que se analicen sus frases hay mucho camino. Una vez leí una entrevista a Murakami en la que decía que le hacía mucha gracia leer análisis sobre sus libros o escritos, cuando él en realidad no ha querido decir nada, sólo ha escrito una historia y ya está.

Todo el mundo puede escribir un buen libro.

Se abrió un debate sobre este tema. Yo no participé mucho, pero hubo gente que pensaba que sí, y otra que no. Es evidente que el factor talento existe, pero también hay un porcentaje muy alto de técnica que se aprende con la práctica y el tiempo. Una chica comentó que si ella se apuntase a un curso de escritura podría escribir una buena novela, pero claro, es invertir en tiempo y en dinero. 
Yo creo que los cursos de escritura pueden ayudar mucho y no está mal apuntarse a alguno. Pero la mejor manera de aprender a escribir es leyendo mucho, y escribiendo mucho, también. Igualmente, soy de las que piensan que cualquiera puede escribir una buena historia. No creo que sea algo destinado a unos pocos. Pero yo confío más en el esfuerzo que en la suerte. Creo que el talento va unido a las ganas. Quiero decir que hay mucha gente que quiere ser escritor, pero lo desea porque suena bien, no porque sea su pasión. Lo sé porque yo me he encontrado con personas que después de saber que he escrito dos novelas me han comentado sus intenciones de escribir un libro. Dicen que no descartan la idea. Cuando les he preguntado qué tipo de literatura les gusta me doy cuenta de que apenas leen. Me dicen: es que no tengo tiempo de leer. Y en este caso, sí que creo que es bastante difícil de conseguir el objetivo. Es como si un niño quiere ser futbolista porque éstos son ricos y salen con modelos. Pues lo siento, pero no es motivo suficiente. Te tiene que gustar el fútbol, y mucho, porque deberás entrenar muchas horas. Ser escritor es lo mismo. Es tiempo y mucho esfuerzo. Hay que practicar.
Pero si alguien me pregunta si todo el mundo puede llegar a conseguir escribir un libro bueno, mi respuesta es sí. Sí, pero con esfuerzo, claro.
La técnica es la técnica. Y a veces existen fórmulas, igual que en las recetas, que siempre funcionan. Pero insisto, es trabajo. También puede ser que se tenga talento, pero incluso el talento se desarrolla con las ganas.

No sé qué pensáis vosotros sobre si cualquiera puede conseguir escribir una buena novela, sobre si el análisis del escritor es exagerado o sobre ese halo de “salseo” que envuelve a Cumbres Borrascosas, pero podéis explicármelo en los comentarios si os apetece. Todas las opiniones son importantes.

Y hasta aquí mi mañana en el club de lectura Liblit. Como veis, hubo momento para todo, pero es que duró tres horas.
El próximo club de lectura lo tengo el último sábado del mes de junio. Esta vez sí es un libro decidido: Mujeres en lucha, y el club se llama Parada lector y será la primera vez que asista.
Y ya me despido, seguiré explicando mis aventuras en estos clubes y todas las ideas que voy obteniendo de estos momentos.
Y por supuesto, los que sois de Barcelona y sintáis interés por alguno de estos clubes, os podéis apuntar sin problema.

domingo, 2 de junio de 2019

Cinco reseñas


Hola a tod@s!
Hoy quiero hablar de las últimas lecturas que todavía no había podido reseñar. A la mayoría aún no las he puntuado en Goodreads (se me acumula el trabajo), pero más o menos por mis impresiones podréis haceros una idea de por dónde irá la nota.

Otra vuelta de tuerca


Título: Otra vuelta de tuerca
Editorial: PENGUIN CLASICOS
Autor: Henry James
Nº de páginas: 280
Género: Terror
ISBN: 9788491050827
Precio: 7,55 eur.

Esta es la primera novela que leo de Henry James. Dudaba entre leer Otra vuelta de tuerca y Retrato de una dama, libro que ya tengo comprado y leeré en breve. Al final me decanté por esta historia porque Netflix renovó la segunda temporada de la serie The Haunting of Hill House (basada en la novela de Shirley Jackson), y la próxima adaptación será sobre Otra vuelta de tuerca. Así que básicamente, me urgía leer el libro y le di prioridad.
La historia la protagoniza una institutriz joven, hija de un clérigo muy humilde, de la que no sabemos el nombre, que llega a la mansión victoriana donde se desarrolla la novela con el fin de cuidar de dos niños huérfanos, Miles y Flora. De entrada, los niños son encantadores. Ambos son educados, guapos, con modales muy correctos. Esto hace que la institutriz se sienta cómoda con ellos. Pero enseguida, la protagonista descubre que la anterior institutriz murió en situaciones sospechosas y/o violentas. A partir de ahí, por las noches, comenzará a escuchar voces y llantos que provocará el inicio de una pesadilla más psicológica que física. En la mansión nadie parece muy dispuesto a apoyarla, todos actúan como si no sucediera nada. Ante este comportamiento, la institutriz duda de ella misma. Su paciencia llega al límite cuando es evidente que los niños conocen la relación entre el final de la anterior institutriz y las voces que se despliegan por las noches, pero mantienen su actitud serena y continúan exponiendo su desconocimiento al respecto. Son tan amables y educados que incluso el lector no puede perder la paciencia con ellos, aun sabiendo que mienten.

Personalmente, el libro me ha gustado mucho. Pero también reconozco que ha sido una pena no haber descubierto esta historia hace años. Después de haber visto películas como Los otros o El orfanato, esta novela deja de sorprender. Lo que quiero decir es que ya estamos acostumbrados a mansiones, a institutrices, a fantasmas del siglo XVIII…y el ambiente ya no resulta una novedad. Por eso sé que, si ese telón de fondo no estuviera tan explotado, Otra vuelta de tuerca me habría parecido mucho más sorprendente. Y esto es bastante injusto, porque creo que esta novela fue la inspiración para el resto de historias de este tipo.
El final quizás me ha parecido demasiado brusco, pero en general puedo decir que es una novela que me ha gustado mucho y que recomiendo.


Circe


Título: Circe
Editorial: ALIANZA EDITORIAL
Autor: Madeline Miller
Nº de páginas: 448
Género: Fantástico
ISBN: 9788491814122
Precio: 19 eur.

Esta mini reseña se la voy a dedicar a Paloma Celada. Los que sigáis su blog ya sabréis por qué. Los que no, os dejo el enlace (enlace al blog de Paloma) y nada más entrar os encontrareis con esto:



Como el nombre indica, la novela gira entorno a Circe, la bruja que aparece en La Odisea, y la trama del libro se centra prácticamente en su evolución: desde su inicio como ninfa, el descubrimiento de su poder, el aprendizaje y después su destierro a la isla, lo cual es la mayoría de la novela. Todos estos aspectos están muy bien estructurados. La parte final está dedicada a Ulises y toda la relación que mantuvo con él. Por el camino, también nos encontramos con muchos de los momentos transcendentales en la mitología griega, como el castigo de Prometeo, la historia de Ícaro, Teseo, Ariadna y el Minotauro.
Lo bueno que tiene la novela es que, a pesar de explicar tantos aspectos de la vida de la bruja, en ningún momento la lectura se me ha hecho pesada. Además, me ha gustado el toque feminista que la autora le ha dado a la protagonista. Circe es una mujer valiente, independiente, que no se conforma con ser una simple ninfa cuya única finalidad es gustar a los hombres. Tampoco es un personaje ni bueno ni malo, quiero decir que comete errores bastante graves, y la inocencia no es lo suyo. La ambientación en la isla también me ha parecido sobresaliente, me han entrado muchas ganas de verano al leer esta novela, o de viajar a Grecia.
Considero que este libro está destinado a dos tipos de lectores. El primer tipo serían los que sienten interés por la mitología griega. El segundo, los que no están nada familiarizados con las aventuras del Monte Olimpo, pero se lo tomarán como una novela fantástica.
Yo he disfrutado del libro porque la mitología siempre ha sido un tema que me ha llamado la atención. Mi primer encuentro fue en primaria, cuando nos hicieron leer un libro infantil titulado De la raza de los dioses, de la raza de los hombres. Aunque era destinado a niños de unos doce años, no había censuras. Estaba muy bien explicada la parte del castigo de Prometeo, la cual me pareció excesiva, también cómo Cronos devoraba a sus hijos y la promiscuidad o violaciones de Zeus. El caso es que todas esas historias se me quedaron grabadas, y ahora con Circe he podido revivirlas de otra manera.
Si tuviera que comentar algún aspecto negativo de la novela (y esto va especialmente para Paloma, para que sepa lo que se encontrará si decide darle una oportunidad), es que este libro ha sido un best seller, y a pesar de que me ha gustado la forma de escribir de la autora, no llega a deshacerse de cierto toque comercial. No es que esté mal escrito, pero no hay frases que promueven la reflexión. Podría decirse que es más un libro de acción que de emociones.

El misterio de Salem’s Lot


Título: El misterio de Salem’s Lot
Editorial: De bolsillo
Autor: Stephen King
Nº de páginas: 528
Género: Terror
ISBN: 978-8497931021
Precio:9,45 eur

Hace muy poco que he empezado a leer a Stephen King. Era un escritor cuya lectura he ido aplazando y ahora, después de haberlo descubierto, no puedo dejarlo. Aunque Carrie y Misery no lograron sorprenderme, pero sí gustarme, El misterio de Salem’s Lot me ha parecido una obra maestra. Tengo que decir, que cuando empecé a leer, pensaba que la historia trataba sobre una bruja (el nombre de Salem me confundió), pero no tiene nada que ver. La historia gira en torno a un pueblo de la América profunda (Jerusalem’s Lot, o para los vecinos, Salem’s Lot). Un escritor vuelve a este pueblo después de años, y de repente empiezan a haber desapariciones. No explicaré mucho más de esta novela, considero que es mejor dejarse sorprender.
Hasta hace poco no quería saber nada de este género, a excepción de cuando iba al festival de Sitges. Pero este día me lo tomaba diferente. Ahora estoy descubriendo películas, series y novelas de terror que van mucho más allá del concepto que tenía.
A veces hay quien me pregunta: ¿pero da miedo? Refiriéndose a una novela de Stephen King, o El Terror (de Dan Simmons), o La maldición de Hill House. Personalmente, no soy miedosa, así que la respuesta, para mí, es no. Pero no puedo recomendar esta novela a quien sea aprensivo, porque quizás yo he descubierto un género nuevo con el que tenía prejuicios, y otra persona simplemente no le gustará de verdad. También tengo que aclarar que películas como La purga me generaron un mal rollo tan grande que no pasé de los cinco minutos (Y eso que me apetecía ver a Cersei Lannister en otro registro que no fuera Juego de Tronos o 300).
Volviendo a Salem’s Lot, a mí sí me ha gustado, y mucho. De hecho, creo que ha sido una de las novelas que más enganchada me ha tenido. El ambiente, la capacidad del escritor para mantener el interés, los personajes…me ha gustado todo.
Ahora me debato entre leer Cementerio de animales o IT.
No puedo acabar esta mini reseña sin recomendar un libro de vampiros que leí hace muchísimo tiempo: Déjame entrar. No sé qué he hecho con este libro, lo tenía y de repente ya no está. Seguramente lo perdí en alguna mudanza (a saber). Por desgracia, no lo encuentro ni siquiera en Amazon.

La dependienta


Título: La dependienta
Editorial: DUOMO EDITORIAL
Autor: Sayaka Murata
Nº de páginas: 176
Género: Novela contemporánea
ISBN: 9788416634620
Precio: 15,90 eur

Esta novela la elegí después de ver todas las buenas reseñas que iba acumulando. A pesar de que me gusta mucho la cultura oriental, no he leído demasiada literatura japonesa, a Murakami y poco más.
La historia se centra en una dependienta, como el nombre del libro indica, y básicamente narra sus situaciones difíciles con el día a día. Y cuando digo difíciles me refiero a que la protagonista de la novela no es una mujer que se deje llevar por la presión social. Ofrece mucha parte de su psicología, y de cómo le cuesta entender el mundo en el que vivimos. Ella lo reduce todo a un modo de actuar más lógico y no es capaz de distinguir los motivos por los que las personas se dejan llevar por un sistema tan, digamos, falso o estresante. Ella es una mujer soltera de 36 años. Esto en Japón, hoy en día es bastante desastroso para una mujer. Es un país que todavía es muy machista en este aspecto. No llega a ser como algunos rincones de la India o de Vietnam, donde existen matrimonios concertados y donde las mujeres deben abandonar el hogar para marchar con la familia del marido, pero sí que el papel de la mujer en Japón es bastante más sumiso que en Europa. Puede estudiar, no hace falta que llegue virgen al matrimonio, pero socialmente lo que se espera de ella es que al final sea una buena ama de casa antes de los veinticinco. No digo que sea malo ser ama de casa si así lo eliges, lo que no comparto es que la sociedad diga que es lo correcto para una mujer. Y a Japón, todavía le falta avanzar en este tema.
El libro me ha gustado mucho, es reflexivo y muy íntimo, pero con sus 170 páginas con letra grande, tengo la sensación de que más que una novela, han sido unas cuántas anécdotas de la protagonista. Ha sido como una versión reducida de Tokio Blues.

El día que se perdió la cordura



Título: El día que se perdió la cordura
Editorial: DEBOLSILLO (PUNTO DE LECTURA)
Autor: Javier Castillo
Nº de páginas: 456
Género: Novela negra
ISBN: 9788466346122
Precio: 9,45 eur.

Me he resistido mucho tiempo a leer esta novela por la enorme repercusión mediática que ha tenido. Voy a esquematizar lo que me ha gustado y lo que no, aunque la balanza está bastante clara:
Partes positivas: el libro engancha, es muy ágil y el escritor ha sabido ordenar muy bien los momentos de la novela para que el ritmo no decaiga.
Partes negativas: no me parece que esté bien escrito. Me habría gustado más que sus descripciones no fueran tan superficiales. Javier Castillo falla en lo que se conoce como: el escritor debe mostrar y no contar. Lo que menos me ha gustado es que he acertado uno de los dos “bombazos” finales, así que, en cierto modo, es muy predecible. No supe quién era el asesino, pero sí lo que ocurrió con la chica desaparecida en 1996. Tampoco me he llegado a creer a los personajes, es más, la parte romántica me ha parecido floja. Básicamente, una pareja adolescente se enamora perdidamente cuando ella entra en la tienda donde trabaja él, apenas intercambian unas palabras, pero de esos segundos nace un amor muy intenso y verdadero que tiempo después y pese a haber estado separados, sigue siendo igual de profundo.
Si tengo que hacer balance, diría que engancha pero que un libro bueno no es, la verdad (para mi gusto). Como he dicho, el libro consigue captar el interés, aunque no sea una novela demasiado bien escrita. De momento no voy a seguir con el resto de la saga, creo que ahora hay dos partes más. Quizás algún día, aunque con todo lo que tengo pendiente sé que acabaré por perder el interés.

Hasta aquí las reseñas de novelas que tenía pendientes. Algunas son más recientes, y otras la leí sobre marzo o abril. Quizás, recopile las del inicio de año que no llegué a reseñar. O tal vez solo hable de El ruiseñor, una de mis mejores lecturas de este 2019 junto con Una educación. De momento os dejo un medidor que me creé hace unas semanas:
·        Mejor lectura de enero: El ruiseñor
·        Mejor lectura de febrero: Una educación
·        Mejor lectura de marzo: Circe
·        Mejor lectura de abril: Perdida
·        Mejor lectura de mayo: El misterio de Salem's Lot