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lunes, 10 de junio de 2019

Club de lectura


Feliz lunes a todos.
La entrada de hoy es un poco diferente, ya que voy a hablar de un club de lectura en el que he empezado a participar. En realidad, me he apuntado a dos, pero el segundo no lo he empezado todavía.
Siempre he imaginado los clubes de lectura de un modo muy peliculero. En mi imaginación tenían formato de película americana. Es decir, unas cuantas señoras sentadas en círculo, comiendo pastitas acompañadas de café aguado mientras hablan de Jane Austen o Daniel Steel. Sospechaba que esto solo estaba en mi mente, y quise decidirme a probar.
Asistí por primera vez el sábado pasado, por la mañana, y me sorprendió la variedad de personas que acudieron. La verdad es que también hubo pastitas, pero porque era el cumpleaños de una de las organizadoras y quiso ser detallista.
Este club se celebra cada dos semanas, y lo que tiene de diferente es que no se habla de un libro previamente estipulado, sino que cada uno de los participantes recomienda una lectura a los demás. La que le apetezca. Puede ser un libro que acaba de leer, un libro que leyó hace años y le marcó, un libro que para nada recomienda. Es tema libre. El resto de participantes opina: si lo ha leído o no, o que le parece en general el autor, si no lo conocía y le ha llamado la atención.
Reconozco que asistí un poco con la intención de probar. Pensé que si no me gustaba se solucionaba con no volver. Y la verdad es que me lo pasé bien, me gustó la variedad de novelas que se recomendaron en cuanto a género y los temas que surgieron.
Respecto a libros recomendados, el primero me sorprendió porque fue La biblioteca en llamas, de Susan Orlean. Hace poco lo reseñé en una de mis entradas. Era un libro que había recibido por la colaboración de Bookish. Ya os expliqué que, aunque a simple vista no me gustó la portada por lo estridente, y la sinopsis de la contraportada me pareció demasiado extraña, después su lectura me sorprendió para bien. A la chica del club de lectura le había gustado también, lo había cogido de la biblioteca y estaba encantada con la lectura. Ella, a diferencia de mí, se había sentido atraída por la portada, y al ojearlo sintió curiosidad.
Después, me gustó que el resto de asistentes sintiera interés por el libro. Creo que de verdad merece la pena leerlo.
Inmediatamente se habló de ciencia ficción, haciendo hincapié en Ursula K. L Guin y La Rueda Celeste. Este libro también lo he leído, y la autora, para mí, está en el top de escritores de ciencia ficción junto con Ray Bradbury e Isaac Asimov. Como inciso, diré que he tenido mis ciclos lectores. Durante una época sólo leía novela histórica, y así estuve unos dos o tres años. Antes de esto, me había sumergido en la ciencia ficción. Fue cuando descubrí a Isaac Asimov, y todos los clásicos como Un mundo feliz, 1984, etc etc).
Después de esto, en el club, llegaron Henry James, Stephen King y Murakami. Quizás esta fue la parte más comercial en cuanto a recomendaciones.  Yo, recomendé Una educación, de Tara Westover, novela que reseñé en este blog hace varias entradas. De momento, ha sido la mejor lectura que he realizado este año.
Pero lo mejor de lo mejor, es que además de compartir ideas, el sábado me marché a casa con un par de recomendaciones que no quiero dejar pasar:

 

 SAPIENS (DE ANIMALES A DIOSES), de YUVAL NOAH HARARI




Este libro lo tengo en mi estantería de casa, pendiente de leer. Me lo había recomendado una compañera del trabajo y me había llamado mucho la atención. Es un libro de no ficción, que expone un resumen de la historia de la humanidad. Ahora, con lo que explicó el chico que lo propuso, me han entrado más ganas de leerlo.

Os dejo la sinopsis de la contraportada:

Hace 70.000 años al menos seis especies de humanos habitaban la Tierra. Hoy solo queda una, la nuestra: Homo Sapiens. ¿Cómo logró nuestra especie imponerse en la lucha por la existencia? ¿Por qué nuestros ancestros recolectores se unieron para crear ciudades y reinos? ¿Cómo llegamos a creer en dioses, en naciones o en los derechos humanos; a confiar en el dinero, en los libros o en las leyes? ¿Cómo acabamos sometidos a la burocracia, a los horarios y al consumismo? ¿Y cómo será el mundo en los milenios venideros?
En Sapiens, Yuval Noah Harari traza una breve historia de la humanidad, desde los primeros humanos que caminaron sobre la Tierra hasta los radicales y a veces devastadores avances de las tres grandes revoluciones que nuestra especie ha protagonizado: la cognitiva, la agrícola y la científica. A partir de hallazgos de disciplinas tan diversas como la biología, la antropología o la economía, Harari explora cómo las grandes corrientes de la historia han modelado nuestra sociedad, los animales y las plantas que nos rodean e incluso nuestras personalidades. ¿Hemos ganado en felicidad a medida que ha avanzado la historia? ¿Seremos capaces de liberar alguna vez nuestra conducta de la herencia del pasado? ¿Podemos hacer algo para influir en los siglos futuros?

EL INFORME DE BRODECK, DE PHILIPPE CLAUDEL


De esta novela no tenía conocimiento, pero ha pasado a estar en mi lista de pendientes.

Os dejo la sinopsis que aparece en la contraportada:

Apenas ha transcurrido un año desde el final de la guerra cuando una muerte rompe la tranquilidad de un pequeño pueblo perdido en las montañas. El único extranjero del lugar, a quien llaman Der Anderer (el Otro, en alemán), ha sido asesinado y todos los hombres de la localidad se confiesan autores del crimen. Todos menos Brodeck, el encargado de redactar un informe sobre lo sucedido «para que quienes lo lean puedan comprender y perdonar». Así pues, Brodeck entrevista a los hombres más importantes del pueblo: el cura, el dueño de la fonda, el alcalde... Y cuando este último le advierte de que «no busque lo que no existe; o lo que existió, pero ya no existe», Brodeck comprende que no le conviene saber demasiado. Sin embargo, la redacción del informe lo obliga a interrogar y a interrogarse, lo que a la postre puede suponer una amenaza para él y su familia. Autor de Almas grises, La nieta del señor Lihn y Aromas, Philippe Claudel está considerado uno de los mejores novelistas franceses de su generación. Con esta novela (ganadora del Premio Goncourt des Lycéens) Claudel renueva su exploración de los recodos más sombríos del ser humano y sus complejos mecanismos.

 Y ahora voy a explicar una anécdota. Más bien, lo que pasó fue que una de las recomendaciones me hizo reflexionar sobre mi propia opinión acerca de uno de los grandes clásicos de la historia.
Una chica recomendó Cumbres Borrascosas. E inmediatamente añadió: “es que me gusta el salseo”. Yo esta expresión, “salseo” (y no sé si me equivoco y que alguien me corrija si es así) la entiendo como noticias del corazón, Sálvame de Telecinco, o programas en los que los famosos venden un poco su vida a cambio de fama.
Enseguida le pregunté si había leído a las hermanas de la autora, refiriéndome a las otras dos Brontë, y me respondió que estaba en ello. Que había empezado Jane Eyre.
Y aquí es cuando yo no contesté, quizás porque no tengo la suficiente confianza todavía. Pero os explico todo, o una parte, de lo que pasó por mi cabeza en ese momento.
Leí Cumbres borrascosas hace muchos años. Y me gustó. La recuerdo como una historia de amor de esas que duran en el tiempo, intensa, pasional, etc. etc...
Intenté hacer relectura hará un par de meses y no pasé de la página setenta. No es que me pareciera mala, la novela está bien escrita, claro, pero es que me cansé de tanta locura entre personajes, de tanta auto destructividad. La chica del club había descrito muy bien el libro diciendo “me gusta el salseo”. Pues sí, con la relectura, tuve la sensación de que los personajes de Cumbres Borrascosas darían el perfil para cualquier revista del corazón. Creo que he superado la etapa del te quiero, te odio, te quiero, te odio, y te quiero porque te odio. Los personajes me parecieron tóxicos, un poco tarados. Pero insisto en que, aun así, es una lectura obligatoria en algún momento de la vida. Lo abandoné porque ya me conocía la historia, sabía lo que pasaba con los personajes. De no ser así, habría seguido con la lectura porque creo que la oportunidad, sí la merece. Lo bueno del libro, también es esa ambientación un tanto gótica, muy dramática. Quizás es que últimamente tengo la mente más puesta en thrillers y como ya sabéis, en Stephen King, o en otros tipos de dramas más sociales y realistas como La hija de la española o Una educación, y por eso la relación egoísta y destructiva entre la señorita Catherine Earnshaw y el señor Heathcliff me enervaba.
Le pregunté si había leído a Charlotte y Anne Brontë porque ambas me gustan más que Emily. Si alguien va perdido con las tres hermanas, os dejo un resumen sobre quién es la autora de qué novela:


Emily Brontë escribió Cumbres Borrascosas.
Charlotte Brontë escribió Jane Eyre.
Anne Brontë escribió La inquilina de Wildfell Hall y Agnes Grey

No acabo de entender por qué Cumbres Borrascosas es la más famosa de las novelas de estas tres hermanas. Jane Eyre la valoro más, y Agnes Grey también. Imagino que va a gustos, claro. Catherine Earnshaw y el señor Heathcliff serían la versión del siglo XVIII de Blair Waldorf y Chuck Bass (protagonistas de la serie Gossip Girl, a la cual, reconozco, me enganché).



Hasta aquí mi aportación sobre Cumbres Borrascosas. Ahora llega el turno de las reflexiones que aparecieron entre recomendación y recomendación. Yo tengo mi opinión acerca de cada una de ellas, pero podéis decirme qué penáis sobre estos temas:

El análisis sobre el escritor.

A veces se intenta realizar un análisis de lo que el escritor ha querido expresar. Este es el trabajo del crítico literario, pero en más de una ocasión, el propio autor reconoce que o bien no pretendía decir eso, o simplemente, no pretendía decir nada. Yo pienso que se analiza demasiado, y se da mil vueltas a una frase. Evidentemente, el autor siempre está influenciado por lo que ha leído y vivido. Pero de ahí a que se analicen sus frases hay mucho camino. Una vez leí una entrevista a Murakami en la que decía que le hacía mucha gracia leer análisis sobre sus libros o escritos, cuando él en realidad no ha querido decir nada, sólo ha escrito una historia y ya está.

Todo el mundo puede escribir un buen libro.

Se abrió un debate sobre este tema. Yo no participé mucho, pero hubo gente que pensaba que sí, y otra que no. Es evidente que el factor talento existe, pero también hay un porcentaje muy alto de técnica que se aprende con la práctica y el tiempo. Una chica comentó que si ella se apuntase a un curso de escritura podría escribir una buena novela, pero claro, es invertir en tiempo y en dinero. 
Yo creo que los cursos de escritura pueden ayudar mucho y no está mal apuntarse a alguno. Pero la mejor manera de aprender a escribir es leyendo mucho, y escribiendo mucho, también. Igualmente, soy de las que piensan que cualquiera puede escribir una buena historia. No creo que sea algo destinado a unos pocos. Pero yo confío más en el esfuerzo que en la suerte. Creo que el talento va unido a las ganas. Quiero decir que hay mucha gente que quiere ser escritor, pero lo desea porque suena bien, no porque sea su pasión. Lo sé porque yo me he encontrado con personas que después de saber que he escrito dos novelas me han comentado sus intenciones de escribir un libro. Dicen que no descartan la idea. Cuando les he preguntado qué tipo de literatura les gusta me doy cuenta de que apenas leen. Me dicen: es que no tengo tiempo de leer. Y en este caso, sí que creo que es bastante difícil de conseguir el objetivo. Es como si un niño quiere ser futbolista porque éstos son ricos y salen con modelos. Pues lo siento, pero no es motivo suficiente. Te tiene que gustar el fútbol, y mucho, porque deberás entrenar muchas horas. Ser escritor es lo mismo. Es tiempo y mucho esfuerzo. Hay que practicar.
Pero si alguien me pregunta si todo el mundo puede llegar a conseguir escribir un libro bueno, mi respuesta es sí. Sí, pero con esfuerzo, claro.
La técnica es la técnica. Y a veces existen fórmulas, igual que en las recetas, que siempre funcionan. Pero insisto, es trabajo. También puede ser que se tenga talento, pero incluso el talento se desarrolla con las ganas.

No sé qué pensáis vosotros sobre si cualquiera puede conseguir escribir una buena novela, sobre si el análisis del escritor es exagerado o sobre ese halo de “salseo” que envuelve a Cumbres Borrascosas, pero podéis explicármelo en los comentarios si os apetece. Todas las opiniones son importantes.

Y hasta aquí mi mañana en el club de lectura Liblit. Como veis, hubo momento para todo, pero es que duró tres horas.
El próximo club de lectura lo tengo el último sábado del mes de junio. Esta vez sí es un libro decidido: Mujeres en lucha, y el club se llama Parada lector y será la primera vez que asista.
Y ya me despido, seguiré explicando mis aventuras en estos clubes y todas las ideas que voy obteniendo de estos momentos.
Y por supuesto, los que sois de Barcelona y sintáis interés por alguno de estos clubes, os podéis apuntar sin problema.