Título:
La Bella y la Bestia
Dirección: Bill
Condon
Reparto:
Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Josh Gad, Kevin Kline, Ewan
McGregor, Ian McKellen, Emma Thompson
Fecha de
estreno: 17-03-2017
Duración: 2h
9min.
Género: Para
todos los públicos, fantasía, musical
Guion: Stephen
Chbosky, Evan Spiliotopoulus
Fotografía: Tobias
A. Schliessler
Música: Alan
Menken
Opinión.
Como
todo el mundo conoce la historia, voy a saltarme una sinopsis que
para este caso, resultaría inútil. De manera que voy a centrarme en
la opinión que me ha causado la película de Emma Watson (¿y quién
no la conoce así?) y en todos los detalles que me han sorprendido.
Para
empezar, mentiría si no dijera que llevaba esperando esta película
desde el día que supe de su producción. Ya sé que Disney ha
utilizado una de sus artimañas a la búsqueda de más dinero, pero
le perdono porque ha tocado mi fibra sensible. ¿Quién no adora La
Bella y la Bestia?
El día
del estreno, con las entradas compradas previamente, mi mejor amiga y
yo hacíamos cola para entrar en la sala junto a otras treintañeras
que deseaban revivir la magia que sintieron en 1991.
La verdad
es que la película me encantó. Seguramente, mi opinión está
condicionada, ya que la Bella y la Bestia ha sido siempre mi película
Disney preferida y cuando era pequeña, la vi hasta el aburrimiento.
Me ha
gustado la gran fidelidad a la película original, el guion es
prácticamente clavado, y las escenas añadidas o ligeramente
alargadas me han parecido adecuadas. También me ha gustado ese toque
un tanto sucio de la Francia de María Antonieta, que no aparece en
la versión animada (es animación Disney, claro).
No
obstante, me he llevado algunas sorpresas. Fui a ver la película sin
conocer a los actores famosos que la protagonizaban (a excepción de
Emma Watson, que ha sido, sin duda, la estrella del film, y Luke
Evans). Pues bien, me sorprendió mucho ese momento en el que el
hechizo se rompe y Bestia se convierte en Dan Stevens (Matthew
Crawlay en Downton Abbey). El caso es que siento una gran
predilección por el personaje, tan gentleman, tan educado, tan
atractivo...aunque tampoco quiero hablar más de la cuenta por no
hacer spoilers, y no pretendo desviarme del tema principal, que es La
Bella y le Bestia. Pero es que Matthew Crawlay es el príncipe azul
por excelencia.
Igualmente,
tampoco esperaba ese arsenal de actores clásicos y que tanto me
gustan: Emma Thompson, Ian McKellen, Ewan McGregor, y Kevin Kline.
Los adoro a los cuatro por igual, por la carrera que se han ido
creado a lo largo de los años. Mucho ruido y pocas nueces, Dioses y
monstruos, Trainspotting, French Kiss. Por poner un ejemplo de cada
uno.
Por
último, Emma Watson está reluciente. No me imagino otra actriz más
adecuada para el papel. Por lo que sé de ella, es una persona
inteligente, feminista, con los pies en la tierra, que ha sabido
llevar la fama con sensatez.
Ha
protagonizado un par de películas que me han gustado bastante: Las
ventajas de ser un marginado y The Bling Ring. Pienso que interpretar
a Bella le va a borrar, aunque sea un poco, esa etiqueta de
Hermione, la cual no está mal, pero imagino que a nadie le gusta
encasillarse. Al menos yo, odio las etiquetas. Así que creo que este
papel la alejará un poco de Harry Potter.
Y
pensando en todos estos actores del Reino Unido, concluyo: una
película americana, ambientada en Francia y protagonizada por
ingleses...vaya mezcla. Bueno, McGregor es escocés…
No nos
vamos a engañar, el momento álgido de la película es el baile, y
Bella luciendo su vestido amarillo. No es que me haya parecido feo,
pero no acaba de ser fiel al de la película original. Para empezar,
le faltan los guantes, y la falda no luce del mismo modo. Quizás
ésta ha sido la única decepción que sentí al ver la película.
Esperaba un vestido más pomposo, y no tan liso, más fiel al de
dibujos.
Además,
hay que añadir un vestido nuevo, el que lleva Bella al final de la
película. A mí no me gusta que las versiones originales se toquen,
pero el vestido me ha parecido tan perfecto que en este caso haré
una excepción.
Resumiendo,
la película es una buena adaptación a la de dibujos estrenada en el
91. Las canciones ejercen la misma emoción y el mensaje resulta tan
dulce como siempre. En todo momento sabes que estás viendo La Bella
y la Bestia que enamoró a una generación de niñas.





